El Informe Planeta Vivo del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) recoge los datos más recientes del Índice Planeta Vivo (IPV), que ha analizado el estado de 16 mil 704 poblaciones de 4 mil 005 especies de vertebrados entre 1970 y 2014.

Madrid, 30 de octubre (EFE).- Las poblaciones mundiales de vertebrados -mamíferos, aves, peces, anfibios y reptiles- se han reducido en un 60 por ciento en algo más de los últimos cuarenta años, según el Informe Planeta Vivo del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), que plantea además la necesidad de alcanzar un acuerdo global por la naturaleza.

Este documento recoge los datos más recientes del Índice Planeta Vivo (IPV), que ha analizado el estado de 16 mil 704 poblaciones de 4 mil 005 especies de vertebrados entre 1970 y 2014.

Se trata del duodécimo informe que desde hace veinte años elabora la veterana ONG conservacionista sobre la situación ambiental de la Tierra y que refleja una tendencia preocupante sobre el estado de la biodiversidad y la salud del Planeta.

De entre los grupos de fauna estudiados, los más afectados han sido los de agua dulce, que presentan una reducción del 83 por ciento desde 1970 y que además cuentan con “la tasa de extinción más alta” en el siglo XX, entre los vertebrados a nivel mundial.

Por su parte, las regiones con el mayor impacto se encuentran en los trópicos, donde Centroamérica y Sudamérica han sufrido una disminución del 89 por ciento de poblaciones de vertebrados respecto al año base.

Como causa principal de este “grave descenso de la biodiversidad”, el Fondo Mundial para la Naturaleza pone el foco sobre el “descontrolado” modelo de consumo del ser humano, que señala “responsable” de la sobreexplotación de los ecosistemas y la agricultura, además de la contaminación, las especies invasoras y enfermedades o el cambio climático.

En este sentido, “la enorme presión” ejercida sobre los recursos naturales “está amenazando la estructura viva que sostiene a la humanidad”, ha señalado Marco Lambertini, director general de WWF Internacional.

A nivel mundial, la naturaleza proporciona servicios por un valor aproximado de 125 billones de dólares anuales y ayuda a garantizar el suministro de aire fresco, agua potable, alimentos, energía o medicamentos.

Los manglares, por ejemplo, atrapan casi cinco veces más carbono que los bosques tropicales; los cultivos parcialmente polinizados por animales representan el 35 por ciento de la producción mundial de alimentos; y los arrecifes de coral protegen alrededor de 200 millones de personas contra marejadas y el oleaje de tormentas, señala el informe.

Sin embargo, funciones como estas “se habían dado por sentado hasta ahora, al no actuar contra la pérdida acelerada de la naturaleza”, ha lamentado el director general de WWF Internacional, Marco Lambertini.

La huella ecológica del planeta “ha aumentado casi un 190 por ciento” en los últimos cincuenta años, señala el informe respecto de este parámetro que mide el consumo de recursos naturales.

Y es que en este período ha disminuido “el 20 por ciento de la Amazonía” y “entre el 30 y el 50 por ciento de los manglares”, mientras que en los últimos 30 años, la Tierra “ha perdido aproximadamente la mitad de sus corales de aguas someras”, o polinizadores como las abejas están “bajo creciente amenaza”.

Ante esto, “es hora de repensar con urgencia cómo usamos la naturaleza” y apreciarla como un bien “indispensable”, ha añadido Lambertini.

El próximo mes de noviembre se celebrará en Egipto la XIV Conferencia de las Partes (COP) del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CBD) y será, a juicio de WWF, un momento “clave” para sentar las bases de un acuerdo global para la naturaleza, “tal como se hizo en torno al clima en París en 2015”, subraya el informe.

Junto a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) estipulados por Naciones Unidas para 2030, ambos procesos normativos suponen una oportunidad “para revertir este impacto” sobre los sistemas naturales aunando la labor de gobiernos, empresas, financieros, investigadores, sociedad civil e individuos, concluye el informe.