“Anteriores gobiernos dejaron avanzar la violencia a niveles de emergencia nacional. Encontramos instituciones de seguridad insuficientes, corrompidas e impregnadas de vicios. La guerra contra el narco desembocó en cientos de miles de vidas perdidas y desaparecidos a causa de la violencia, por citar con cierta cortesía los saldos más relevantes”, acusó en su texto.

Ciudad de México, 30 de octubre (SinEmbargo).- Alfonso Durazo Montaño, próximo candidato a la gubernatura de Sonora, presentó esta mañana su carta de renuncia como titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), en la cual aseguró que sobre todo faltó avanzar en “la herencia negra de los homicidios dolosos”.

El funcionario entregó la carta al Presidente Andrés Manuel López Obrador y declaró que si bien está renunciando a su cargo como Secretario de Seguridad, no renuncia al proyecto político de la “Cuarta Transformación”, por lo que contribuirá en éste desde una nueva trinchera.

Durazo escribió que al inicio de el sexenio en curso, se recibió “un país oliendo a pólvora”, con altos niveles de violencia e instituciones de seguridad corrompidas e “impregnadas de vicios”.

Sin embargo, aseguró que en casi dos años al frente de la Seguridad nacional, se han cambiado las “características del Estado en el ámbito de la seguridad”, destacando que una de las acciones principales estuvo enfocada en cortar los lazos de autoridades federales con organizaciones criminales.

“Retomamos el control de la Policía Federal y de la Gendarmería, penetradas ambas por la corrupción y ahora extintas en un marco de respeto a los derechos de sus integrantes”, afirmó al mismo tiempo que expuso que está finalizada la creación de la Guardia Nacional. “Ahora sólo debe continuar su proceso de crecimiento y maduración institucional”, dijo.

“Anteriores gobiernos dejaron avanzar la violencia a niveles de emergencia nacional. Encontramos instituciones de seguridad insuficientes, corrompidas e impregnadas de vicios. La guerra contra el narco desembocó en cientos de miles de vidas perdidas y desaparecidos a causa de la violencia, por citar con cierta cortesía los saldos más relevantes”, acusó en su texto.

Agregó que durante su paso por la Secretaría se han hecho acciones contundentes que se han reflejado en cifras menores en temas de violencia.

“Nuestro país registra ya una disminución sensible en 13 de los 17 rubros de la incidencia criminal que afectan más directamente a la población, como robo de vehículos y a casa habitación, secuestro, asalto a transeúntes, entre otros”, expuso.

“Incluso, durante 2019 se logró un punto de inflexión en el número de homicidios dolosos. Las recientes cifras publicadas por el INEGI corroboran que empieza a decrecer su estadística, así sea de manera ligera”, asentó.

Afirmó que se ha despojado a grupos de crimen organizado de lo que antes consideraban algunos lugares como “su territorio” y sentenció que los cárteles y la delincuencia organizada ahora carecen de fuerza para retar al Estado mexicano.

Indicó que los logros conseguidos hasta ahora no son adjudicación propia, sino resultado de un trabajo conjunto con la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Secretaría de Marina (Semar), la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y la Secretaría de Gobernación (Segob).

Aún así, resaltó que hay muchas acciones por hacer, sobre todo a corto plazo, pues se debe avanzar en el rezago histórico de los homicidios dolosos, en el mejoramiento de las policías estatales y municipales, y en el de instituciones de investigación, procuración y administración de justicia.

“De manera particular, falta por avanzar sensiblemente en el rezago histórico que representan los homicidios dolosos, esa herencia negra de sexenios de corrupción de políticos y funcionarios públicos que pusieron los cuerpos de seguridad al servicio de una u otra organización criminal”, se lee en la carta.

Dijo que es un error responsabilizar exclusivamente a la Policía de la seguridad pública, pues es una estructura y un sistema, no sólo una actividad.

Por último, agradeció al Jefe del Ejectuvio federal por tomarlo en consideración para trabajar de la mano del Gobierno federal.

“La historia, que es en su esencia insobornable, juzgará a su debido tiempo nuestro desempeño y habrá de ser sin duda generosa; no pasará en vano el cumplimiento de nuestra responsabilidad con tintes de apostolado. Al agradecer la honrosa oportunidad de ser parte de esta historia, me despido de Usted reiterándole lealtad, gratitud y un compromiso sin desviaciones con su causa y liderazgo”, terminó.