Organizaciones Civiles instan a mejorar la cobertura en el tratamiento integral, mejorar campañas de prevención y combatir discriminación para personas con VIH y Sida.

Ciudad de México, 30 de noviembre (SinEmbargo).– Patricia Uribe, directora general de Centro Nacional para la prevención y el Control del VIH/Sida (Censida), admitió que el sector salud en México no ha logrado reducir los niveles de mortandad de personas con VIH y Sida “en los niveles deseados”.

De acuerdo con datos de la institución que dirige, en México, 4 mil 965 personas mueren al año a causa de estos padecimientos y la razón de mortalidad, a septiembre de 2015, sólo se ha logrado disminuir a 1.8 por ciento. Por lo anterior, expuso, es necesario intensificar las acciones de detección oportuna, vincular a las personas detectadas con VIH a los servicios de atención, así como mejorar la retención y adherencia terapéutica.

Diversas ONGs consultadas por SinEmbargo puntualizan además que es necesario mejorar aspectos que merman el combate contra estos padecimientos, entre los que se incluye la falta de cobertura de los tratamientos antirretrovirales, carencia de atención integral, un mal enfoque de prevención y la existencia de discriminación en el sector salud y a nivel social.

Patricia Uribe, Directora general de CENSIDA. Foto: Francisco Cañedo / SinEmbargo

Patricia Uribe, Directora general de Censida, en conferencia de prensa sobre Avances en la Agenda Política en materia de VIH y Sida en México Foto: Francisco Cañedo / SinEmbargo

TRATAMIENTO INTEGRAL, AUSENTE

“A pesar de que desde 2003 en México el tratamiento antirretroviral para personas con VIH y Sida es de acceso universal y gratuito, en México seguimos teniendo algunos problemas de cobertura, pues aún existe desabasto de medicamentos en diversos espacios”, aseguró a este medio Juan Gerardo Cabrera Reséndiz, presidente de Red Mexicana de Personas que viven con VIH/Sida.

De acuerdo con Censida, alrededor de 59 mil 274, de las 190 mil personas que padecen de esta enfermedad viral no tienen acceso al tratamientos antirretrovirales, aun cuando el sector salud invierte entre 5 mil y 6 mil millones de pesos para ello. Además, Ana Paula Hernández, en su libro Aproximaciones al derecho a la salud: el sida en México, advierte que para quienes no tienen acceso a estos tratamientos de forma gratuita, su precio resulta incosteable, pues oscila entre los 50 mil y 95 mil pesos anuales, “cuando el salario mínimo no supera los 20 mil pesos anuales”.

“El problema es que México sigue pagando los medicamentos más caros que otros países, por tratados como el de Libre Comercio y otros que impiden que los compremos más baratos”, explica Gerardo Cabrera.

Pero la cobertura de los medicamentos no son el único problema. Rodrigo Moheno, secretario general & Cofundador de México Vivo, advierte que además del tratamiento antirretroviral, es menester que se garantice una atención integral de las personas con VIH/Sida, pues requieren de atención terapéutica, psicoemocional y además de tratamientos para mermar los efectos secundarios de los medicamentos.

“Y llevamos muy poquitos avances en este sentido. Hace falta más esfuerzo porque éste, como cualquier tema de salud requiere de un atención integral”, señaló.

SECTOR CLAVE, OLVIDADO

De acuerdo con información del Censida (Centro Nacional para la Prevención y Control del VIH/sida), un 42 por ciento de los nuevos casos de VIH/sida reportados, se manifiestan en edad adolescente, en un sector que tiene entre 10 a 29 años. A pesar de esto, denuncian las ONG consultadas por SinEmbargo, las campañas de prevención contra el Sida no se han enfocado a este sector clave.

“No existen campañas dirigidas adolescentes y jóvenes, sólo tenemos campañas generales y de prevención de embarazo adolescente, pero no campañas específicas. Esto es muy importante porque en la juventud y adolescencia tienes una percepción del que riesgo es muy bajo, y si no tienes información no te harás la prueba, lo que haría la diferencia entre tener acceso a una mejor calidad de vida y acceso a tratamiento”, señaló Eugenia López Uribe, miembro de Balance AC. y vocal de sociedad civil en Conasida.

 Eugenia López Uribe, Vocal de sociedad civil en CONASIDA, Miembro de Balance A.C Foto: Franciso Cañedo / SinEmbargo

Eugenia López Uribe, Vocal de sociedad civil en Conasida, Miembro de Balance A.C Foto: Franciso Cañedo / SinEmbargo

Rodrigo Moheno, coincidió y agregó que es necesario reforzar a las nuevas generaciones en este sentido, pues están “sobreestimulados a la sexualidad, por sobreexposición mediática: todos los medios en genera., tienen una oferta de la sexualidad, y tenemos que darles información sobre cómo vivirla. Además de que en su sexualidad debe expresarse autoestima y amor propio a la hora de cuidarse”, apuntó.

DISCRIMINACIÓN, AL DÍA

La discriminación apenas disminuye, dicen las organizaciones consultadas. De acuerdo con sus declaraciones, además de la discriminación generalizada a nivel social también existe un trato diferencial a personas con VIH y Sida en el sector salud, sobre todo en los centros no especializados en su atención.

“Y esto está documentado, hay gran cantidad de negligencia. A las personas con estos padecimientos se les niega el servicio por su condición”, apunta Cabrera. Moheno, complementa: “este estigma, entre otras cosas, todavía hace que las pruebas rápidas no lleguen a poblaciones que las requieren”.

“La discriminación que afecta a las personas con VIH y Sida en los servicios del sector salud no especializados es gravísima: todas las personas que acceden a servicios de segundo nivel ahora se van a morir porque no tuvieron la atención que necesitaban”, aseguró Eugenia López.

“Tenemos que alcanzar cero discriminación. Cero nuevas infecciones. Cero muertes por Sida”, concluye Moheno.

Esta tarde, un grupo de personas hombres y mujeres, formaron de manera simbólica un enorme moño humano con el fin de hacer conciencia que el uso del condón es vital y para recordar a todas la personas que han muerto por esa enfermedad en el mundo. Foto: Cuartoscuro

Un grupo de personas hombres y mujeres forman de manera simbólica un enorme moño humano, con el fin de hacer conciencia que el uso del condón es vital y para recordar a todas la personas que han muerto por el Sida en el mundo. Foto: Cuartoscuro