El Gobierno ha ordenado medidas de emergencia como identificar a sanitarios jubilados, ampliar las camas en un 50 por ciento, planear hospitales de campaña y equilibrar los pacientes entre los centros de cada sistema hospitalario.

Nueva York, 30 de noviembre (EFE).- Nueva York espera el “efecto post-Acción de Gracias” tras las reuniones familiares del fin de semana largo en Estados Unidos y este lunes ha comenzado a reforzar sus hospitales para un aumento de contagios previsto en Navidad, ante lo que las autoridades recordaron a un personaje típico de estas fechas: “La COVID-19 es el Grinch“.

“La COVID-19 es el Grinch, es un oportunista y ve esto como la temporada de la transmisión viral”, dijo en una rueda de prensa el Gobernador del estado, Andrew Cuomo, quien informó de una “nueva fase” en la respuesta a la pandemia para preparar al sistema sanitario ante una “explosión” de contagios relacionados con pequeñas reuniones en los hogares.

La tasa de positividad, que representa la proporción de casos sobre tests realizados, se ha elevado al 4.57 por ciento en todo el estado de Nueva York, con 6 mil 819 nuevos contagios, 54 fallecidos y un total de 3 mil 532 personas hospitalizadas, unos niveles que consideró “dramáticos”.

Cuomo señaló que se trata del mismo número de hospitalizados que se registraron el 23 de marzo, el día que se desbordó el golpeado hospital de Elmhurst (Queens) cuando el estado era el epicentro de la pandemia, aunque destacó que la región está mejor “preparada” que entonces y en mejor situación que el resto del país.

Andrew Cuomo, Gobernador de Nueva York. Foto: EFE

“La capacidad de los hospitales es nuestra principal preocupación ahora”, aseguró el Gobernador, que mientras espera “el efecto post-Acción de Gracias” ha ordenado medidas de emergencia como identificar a sanitarios jubilados, ampliar las camas en un 50 por ciento, planear hospitales de campaña y equilibrar los pacientes entre los centros de cada sistema hospitalario.

Otros puntos de su estrategia pasan por aumentar las pruebas de coronavirus, que están ya en el nivel más alto del país y suelen superar las 150 mil a diario; mantener las escuelas públicas abiertas; informar sobre los “contagios de salón” y “funcionar con la máxima seguridad posible” hasta que una vacuna llegue al grueso de la población.

Cuomo apuntó que las primeras vacunas anti-COVID podrían llegar al estado “en las próximas semanas” y adelantó que su suministro se basará en la “igualdad”, con un proceso inclusivo para comunidades de color y de renta baja, que son las más afectadas por la pandemia.

En la rueda de prensa intervinieron por Zoom varios representantes de la ciudad de Nueva York, entre ellos el alcalde Bill de Blasio, quien aseguró que la Gran Manzana “aprendió muchas lecciones en primavera” y todos los ciudadanos “deben ser parte de la solución”, además de aplaudir a los sanitarios por su esfuerzo.