Redacción/SinEmbargo

Eruviel: una probadita para 2012

16/09/2011 - 12:00 am

La campaña de Eruviel Ávila Villegas como candidato del PRI al gobierno del Estado de México mostró que en esa entidad nomás no hay pobreza… al menos no en el despliegue de recursos económicos, cuando de la aplanadora priísta se trata. Y ayer, en su toma de protesta como mandatario de esa entidad, convertido ya en uno de los operadores más importantes para que el PRI vuelva a Los Pinos en 2012, tampoco hubo miseria.

Primero en el Congreso y luego en el Teatro Morelos de Toluca, el priísmo mexiquense mostró todo su poder. Miles de seguidores, dentro y fuera de ese recinto, corearon el nombre de quien, con todo y sus “chapitas”, arrasó en la elección del 4 de julio pasado. Eruviel no sólo es el candidato que más votos ha logrado en 70 años de elecciones en ese estado, también es el primero de los priístas que sin haber nacido ni haberse formado en el Valle de Toluca (área donde se ubican los municipios de Metepec, Lerma, Atlacomulco y la propia capital del Edomex) se convierte en gobernador.

Esto no es mínimo, porque si bien al plantear su aspiración para ser candidato del PRI no fue respaldado por el Grupo Atlacomulco, al final –y con su contundente triunfo en las urnas– los que conforman esa  “aristocracia” política mexiquense están rendidos a sus pies.

Además, el hijo favorito de Atlacomulco, Enrique Peña Nieto lo necesita más que nunca. Eruviel no sólo es ahora un poderoso gobernador, sino también un operador político fundamental para que EPN sea Presidente en 2012.

Sin más, ayer mismo, él fue “humilde” en su festejo de investidura y le dio todo el crédito a su antecesor. Los priístas del Edomex, más envalentonados que nunca, aplaudieron largamente a su consentido y, a todo pulmón, gritaron por largos minutos: “¡Se ve, se siente, Enrique Presidente!”

Para nadie es secreto que del resultado de la gesta presidencial del próximo año, también depende qué tan brillante seguirá siendo la carrera de Ávila Villegas, el hombre que nunca ha perdido una elección: va de cuatro, cuatro.

 

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Otro signo de que los priístas del Edomex están ya relamiéndose los bigotes en torno a Peña Nieto fue el regreso del ex gobernador Arturo Montiel Rojas.

Acusado de delitos de fraude y enriquecimiento inexplicable –en los que se llegó a involucrar a su pariente y heredero político, EPN–, pasaron seis años antes de que Montiel apareciera en un acto público.

El regreso de “El Padrino” de Peña Nieto, como se le conoce, no pudo ser más espectacular: apapachado por el auditorio con un largo aplauso, se le vio de lo más comunicativo entre los ex gobernadores Alfredo Baranda, Alfredo del Mazo, Ignacio Pichardo, Emilio Chuayfet, César Camacho y el propio Enrique Peña Nieto.

La reaparición de Montiel, por supuesto, trae una lectura política concreta: el PRI, sea viejo o nuevo o como se autonombre, está de vuelta y con todo el poder de quienes, aun con evidencias, gozan de libertad e incluso de las ovaciones.

 

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Anonymous México cumplió ayer su amenaza y con la operación #OpIndependecia puso en jaque –y en evidencia por supuesto– a los sitios web de los gobiernos federal y estatal.

Por varias horas, los piratas cibernéticos mantuvieron en vilo a esas redes oficiales: primero inhabilitaron las web del Congreso de Nayarit y de la Coordinación Estatal para el Fortalecimiento Institucional de los Municipios de San Luis Potosí. Luego “tiraron” el sitio de la Secretaría de la Defensa Nacional. Más tarde el sitio de internet de la Secretaría de Seguridad Pública dejó de funcionar.

Anonymous México amenazó en Facebook y Twitter que iba por la web de la Presidencia, pero al final de la jornada no logró su cometido.

Fue su Grito de Independencia particular en contra del gobierno mexicano. Se comprobó también que saben dónde pegar.

Lo ridículo fue la explicación de la Secretaría de la Defensa Nacional, que justificó la caída de su sitio “por cuestiones técnicas” y por “una saturación en el ancho de banda empleado para el servicio de la página web”.

 

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