La traducción de la entrevista con Felipe Calderón que liberó ayer New York Times permite deducir claramente una sola cosa: que el presidente sí dijo lo que dijo.
Según Los Pinos, el reportero hizo una afirmación vinculando al PRI con el narcotráfico.
Según la traducción de la entrevista, no fue así. El periodista hizo una pregunta a la que le precede una afirmación contundente:
“En el viejo sistema político, en el viejo régimen político autoritario se pensaba que arreglándose con los criminales no pasaba nada. Si esa práctica política se traslada a lo que ahora estamos viviendo. Un alcalde o un jefe de policía que se “arregla” (entre comillas) con los criminales lo único que hace es permitir que le quiten el pueblo, la autoridad de su pueblo. Y cuando entra otro grupo criminal y se da cuenta de que ese alcalde o ese jefe de policía esta coludido con el bando contrario entonces termina también matándolo. Es un problema muy complejo. Por esa razón es una falsa premisa suponer, como algunos suponen, que uno como Gobernante puede no hacer nada y no pasa nada. Esa idea de que si uno no se mete con los criminales no pasa nada esta equivocado. Por supuesto que pasa, por supuesto que nos paso y es una de las grandes causas por las cuales México perdió tanto tiempo. Si hubiéramos combatido a los criminales como lo estamos haciendo ahora años antes, hace rato que hubiéramos acabado ya este proceso”, dijo Calderón.
New York Times, entonces, preguntó: “¿El PRI tenía esa reputación? ¿Se preocupa Usted específicamente de que ellos tendrán la oportunidad de tener la Presidencia de nuevo?”.
Calderón respondió: “Pues depende de quienes. Pero es cosa de examinar las prácticas de cada partido político. Hay mucha gente en el PRI que coincide con la política que Yo tengo, por lo menos lo dicen en corto, como decimos, aunque públicamente digan otra cosa. Hay mucha gente en el PRI que piensa que los arreglos de antes funcionarían ahora, ese es el caso del ex Gobernador de Nuevo León, de Sócrates Rizzo. Tiene unas declaraciones maravillosas. Que nosotros nos arreglábamos con los criminales y no pasaba nada. Si eso lo pensaran aplicar hoy el único arreglo posible es dejarles esta casa y la única decisión es si se la dejan al Chapo Guzmán o a los Zetas, pero Yo no veo que arreglo puedan tener. Pero esa es la mentalidad que campea en muchos de ellos, no digo que en todos. Si prevaleciera esa corriente de opinión, ahí si me preocuparía. Si en cambio, prevalece la corriente que piensa que la Ley tiene que cumplirse, que el Estado no puede transigir, ni claudicar ante criminales y que vaya, Yo creo que si un ciudadano Americano le digo que aquí en México todavía discutimos si el gobierno tiene que combatir a los criminales se sorprendería que esta pasando. Pero si en México hay que sostener todavía la tesis de que el gobierno tiene que combatir a los criminales”.
Si el presidente dijo lo que dijo, ¿cuál es la finalidad de tratar de esconderlo? ¿Pues qué no vieron sus asesores que los reporteros cargan con grabadoras?
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La campaña del PRI en Michoacán no va bien. El presidente nacional priísta, Humberto Moreira, cacaraqueó demasiado el triunfo pero se entretuvo en resolver el alud de problemas generados por su desaseo en Coahuila. Abandonó a su candidato Fausto Vallejo. Ahora, el ex gobernador del Estado de México y aspirante presidencial Enrique Peña Nieto ha decidido meter las manos: hará campaña proselitista en tierras michoacanas los días 21 y 27 de octubre y 6 de noviembre para arropar al ex alcalde de Morelia.
Nos dicen que Vallejo no está muy contento que digamos con Moreira. Lo ha acompañado en pocas giras, a pesar de su promesa de que Michoacán era una prioridad para él.
La realidad es que Luisa María Calderón, “Cocoa”, ha avanzado en las últimas encuestas, y si a eso se suma que tiene de su lado a la mismísima Elba Esther Gordillo, máquina generadora de votos, el resultado es que el PRI ya anda con las manos retorcidas de nervios. Por eso llevarán a la cereza de las encuestas, a Peña Nieto, para darle una empujada al candidato.
Vallejo no fue un mal alcalde de Morelia. En realidad, ha sido presidente de la misma ciudad cuatro veces, unas mejores que otras. Pero el balance es positivo. Es, sin embargo, un candidato a gobernador muy peculiar. Va contra el aborto –recordemos que la región es sumamente conservadora– y a la vez le gusta engalanarse con corridas de toros espectaculares en su honor. Es decir, de plano se distancia de los jóvenes, quienes tienden a ser más liberales.
Lo cierto es que casi todas las encuestas plantean dos escenarios: Una, que hay un empate técnico entre el candidato del PRI y la panista; y dos, que la campaña del perredista Silvano Aureoles se ha ido a un foso.
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Y, de repente, la agenda de doña Margarita Zavala Gómez del Campo se ha vuelto más intensa de lo que nos tenía acostumbrados. Pero no sólo eso, la primera dama también ha cambiado su discurso y de los asuntos sociales, por primera vez en los cinco años de gobierno de su marido, se metió de lleno en lo que ella es una experta: la política.
Es bien sabido que la esposa del presidente Felipe Calderón Hinojosa es realmente un ente político apreciadísimo en el PAN… Y no de ahora, sino desde hace décadas. Su experiencia, de hecho, le hace falta a ese partido donde ha sido una activa militante.
Pero su papel como primera dama la ha relegado, si no del todo, de lo que es una de sus grandes pasiones. Por eso sorprendieron sus declaraciones de ayer ante jóvenes de la Universidad Anáhuac a los que llamó a cumplir con su obligación cívica de votar en el 2012 y participar activa y directamente en el proceso electoral y las campañas políticas, por el bien común y la consolidación de la democracia en México.
Zavala debe estar desesperada al ver como a los directivos del PAN y a su propio marido se les van los días y, según las encuestas, el partido de sus amores pierde terreno frente al PRI.
Por eso ayer regresó de lleno a la arena donde suele estar más cómoda: “No se vale decir”, advirtió a los universitarios, “que no interesa por los candidatos o por los partidos, situación que estos mismo actores pueden generar, se necesita que participen y activamente, con un ejercicio de libertad, tomen decisiones”.
Cómo estará la cosa en el PAN que a doña Margarita no le ha quedado otra que entrar al quite…
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