Redacción/SinEmbargo

Pierden el presidente Calderón, Madero, Molinar, Romero, Cordero...

05/01/2012 - 12:00 am

La mano de Felipe Calderón Hinojosa metida hasta lo profundo en el PAN enciende las alarmas sobre lo que el Presidente de la República estaría dispuesto a hacer en el proceso electoral rumbo a las elecciones presidenciales del próximo 1 de julio.

No obstante el revés que su propio partido le propinó, al rechazar su propuesta de aplicar una "encuesta indicativa" para elegir al candidato presidencial del blanquiazul, lo que destaca en este acto de irrupción es que el Presidente está desesperado por hacer su voluntad, pese a que, a juzgar por la negativa de la mayoría de los panistas a su propuesta, él ya no es quien manda.

Sin embargo, el hecho de que en su partido el mandatario sea capaz de inducir una encuesta que claramente trastocaba las reglas internas de Acción Nacional y dejaba fuera de su “encuesta indicativa” a más de un millón 400 mil militantes adherentes, nos dice que hay que abrir grandes los ojos, pues Calderón Hinojosa, en los estertores de un gobierno que ganó “haiga sido como haiga sido”, no evidencia signos de imparcialidad.

Ahí queda la declaración de Santiago Creel Miranda a la prensa, cuando reveló que en una reunión en diciembre pasado el jefe del Ejecutivo federal propuso tan brillante idea: “Esta propuesta fue tratada con el Presidente de la República, con el presidente (del PAN) Gustavo Madero y también con cada uno de los precandidatos. En ese momento yo la rechacé, y hoy ratifico ese rechazo”, dijo apenas ayer en una conferencia de prensa.

Creel asegura que quien propuso la votación indicativa “no se dio cuenta” de que dejaba fuera a los militantes adherentes, que son la mayoría, pues en la votación sólo participarían los activos: “Quien hizo esta propuesta de la votación indicativa no se dio cuenta que estaba dejando fuera a un millón 400 mil militantes, los militantes adherentes, que solamente estaba convocando a una parte, a los activos. Obviamente la propuesta trae un sesgo de origen, ése es el sesgo de origen, que de toda la militancia solamente unos cuantos”, expresó el ex senador, el más reacio de los precandidatos a aceptar ese procedimiento y quien advirtió llegará hasta las últimas instancias legales para rechazar semejante ocurrencia.

Pero el manoteo del Presidente de la República, que agitó fuertemente las aguas en su partido y las dejó revueltas, no sólo es malo para los panistas. Da pie a la reflexión sobre hasta dónde llegará en su afán de trascender más allá de este sexenio fallido, y su última opción es justo en la próxima elección federal.

 

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Aun cuando lo intentó en dos ocasiones, el Partido Acción Nacional no pudo expulsar de sus filas a Luis Armando Reynoso Femat, el hombre que gobernó Aguascalientes del 1 de diciembre de 2004 al 30 de noviembre de 2010 y que, por cierto, le dio al blanquiazul el mayor triunfo electoral en su historia, pues gracias a él ganaron no sólo la gubernatura sino la mayoría absoluta en el Congreso local y 10 de las 11 alcaldías de la entidad hidrocálida.

Pero seis años después, el también empresario Reynoso Femat pasó de héroe a villano. El Comité Directivo Estatal y el propio Comité Ejecutivo Nacional panista lo acusaron traicionar a ese instituto político, y apoyar en 2010 a su sucesor en la gubernatura, el priísta Carlos Lozano de la Torre, actual gobernador de Aguascalientes.

La expulsión del ex mandatario se dio el 31 de agosto de 2010. Sin embargo, Reynoso –hijo del ex alcalde priísta de la capital de Aguascalientes, Felipe Reynoso Jiménez– presentó un recurso de impugnación. El 22 de junio de 2011, el TEPJF ordenó al Partido Acción Nacional restituir sus derechos político-electorales y de afiliación. Un mes después, en julio, el Comité Directivo Estatal panista abrió un segundo proceso de expulsión, bajo el argumento de “Alta Traición”, lo dio de baja del padrón de miembros activos y suspendió el goce y ejercicio de sus derechos como militante.

La telenovela panista terminó ayer con un nuevo “palo” para la dirigencia del blanquiazul pues, por segunda ocasión, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación revocó la expulsión del ex mandatario estatal de las filas panistas:

“Se revoca la resolución impugnada dictada por la Comisión de Orden del Consejo Nacional, y se vincula al Registro Nacional de Miembros del Partido Acción Nacional al cumplimiento de lo ordenado en esta ejecutoria para la restitución del actor como miembro activo de ese partido político”, sentenció el magistrado Pedro Esteban Penagos.

Así que, aunque el berrinche persiste, “El Rorro” Reynoso Femat panista se queda.

 

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La carrera por la candidatura de la izquierda al Gobierno del Distrito Federal se abrió con el registro de dos de los aspirantes ante el Partido de la Revolución Democrática: la presidenta de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, Alejandra Barrales, y el ex secretario de Desarrollo Social, Martí Batres.

Incluso, ante diputados locales, jefes delegacionales y representantes de la dirigencia del PRD en la Ciudad de México, a Barrales se le vio triunfalista y auguró su victoria. Es más, de una buena vez presentó su plan de gobierno, llamado "20-12".

Martí Batres, por su parte, fue acompañado por un grupo de seguidores encabezados por Súper Barrio, y hasta presumió su primera credencial como militante de la izquierda, cuando el ex funcionario capitalino tenía 16 años. Además, presumió, es el único que siempre apoyó abiertamente a Andrés Manuel López Obrador. O lo que es lo mismo: reclamó derecho de piso.

Este jueves, se dice, llegará la renuncia del titular de Educación del GDF, Mario Delgado, quien podría registrarse el viernes; mientras que la del procurador general de Justicia del DF, Miguel Ángel Mancera, se espera hacia el fin de semana. También están listos el senador Carlos Navarrete e incluso el ex secretario de Seguridad Pública capitalina, Joel Ortega.

 

 

 

 

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