Redacción/SinEmbargo

La guerra sucia contra Mancera llega a Twitter

10/01/2012 - 12:00 am

Justo desde el sábado pasado, cuando el ex procurador general de Justicia de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera Espinosa, se registró oficialmente como aspirante de las izquierdas a la Jefatura del Gobierno del Distrito Federal, comenzaron a proliferar cuentas y mensajes en Twitter –acompañados del hashtag #Mancera–, en contra del ex funcionario.

Suena lógico, claro, en el marco de una contienda electoral interna. Pero no resulta tanto si se revisan las cuentas de algunos de los que tratan de denostar al ex procurador y que, claramente, pasan la mayor parte del día tuiteando en pro de Alejandra Barrales Magdaleno, comentarios a los que también ligan el hashtag #Barrales.

No es un secreto que ambos personajes, de acuerdo con las últimas encuestas aplicadas entre los capitalinos, son los más populares. Pero, al parecer, en uno de esos bandos consideran que la guerra sucia en Twitter podría inclinar aún más la balanza, por lo que no está de más el uso de tuiteros fakes para denostar al enemigo.

A la guerra sucia se han unido, al parecer, más candidatos, pues los ataques contra Mancera son incesantes. En esa red social se le reclama que es una imposición de Marcelo Ebrard Casaubón y Andrés Manuel López Obrador, que en el DF el aumento de robos no ha parado, que ofreció puestos a René Bejarano y a Dolores Padierna para que voten por él, que es “tapadera” del caso News Divine, que lo apoya Televisa, que ha liberado a homicidas, que el aumento de violaciones contra mujeres aumentó en su paso por la PGJDF… en fin, un largo etcétera.

Antes del sábado pasado, todos esos reclamos no parecían ser tan importantes para esos tuiteros, pero –coincidencia o no– ahora manifiestan su indignación día y noche, prácticamente a razón de cada minuto en esa red social. Si quiere comprobarlo, sólo tiene que seguir el timeline del hashtag #Mancera.

Cierto es que, como dice el dicho, en la guerra y en el amor todo se vale. Al parecer, lo mismo aplica para las elecciones internas perredistas. Y la nueva arma en el juego es Twitter. Ya se verá si esas campañas logran tener impacto.

 

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Ernesto Cordero Arroyo aprovecha cualquier movimiento para atacar a sus contrincantes, en especial a la líder de la contienda Josefina Vázquez Mota. Pero, además, lo hace con argumentos muy endebles.

Ahora, afirma, el nombramiento de Roberto Gil Zuarth –ex secretario particular del presidente Felipe Calderón Hinojosa– como coordinador de campaña de Vázquez Mota demuestra que la campaña de su rival “está teniendo problemas”.

Para el ex secretario de Hacienda realizar un cambio de este nivel a sólo tres semanas de la elección interna del PAN para elegir a su candidato a la Presidencia, es una señal negativa: “Cambiar de coordinador general a tres semanas de la elección, pues también demuestra que está teniendo problemas esa campaña y que se están tomando decisiones que, cualquiera que sepa de campañas, a tres semanas antes de la votación pues no es una buena idea”, dijo.

Cordero mismo (quien está en campaña desde el 26 de mayo pasado, cuando un grupo de 134 panistas revelaron públicamente su apoyo al funcionario dentro del PAN) tuvo que reforzar su precampaña en diciembre pasado, a la vista de sus malos resultados en las encuestas. Por ello incorporó a su equipo al empresario jalisciense Francisco Conejo, quien coordina el área Ejecutiva; Rogelio Carbajal, en el área política; Juan Ignacio Zavala, en Contenidos y Mensaje; Abraham Cherem, coordinador de la Organización de Eventos, y Héctor Muñoz, como coordinador de Asesoría Política, entre otros.

Además, parece, con sus declaraciones a la ligera el ex titular de Hacienda evidencia que aún no le perdona a Gil Zuarth, un hombre visto como muy cercano a Los Pinos, incluso más a Margarita Zavala que al propio Presidente, el hecho de haberse decantado por Vázquez Mota, lo que para los analistas políticos evidencia también que el triunfo de la ex titular de la Secretaría de Educación Pública en la elección interna panista ya no es, en definitiva, vista con malos ojos por Los Pinos, sino al contrario.

 

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La noticia de que Jesús Eugenio Uriostegui García, actual Oficial Mayor de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), fue secretario y funcionario en distintas áreas cuando Ángel Aguirre Rivero gobernó por primera vez el estado de Guerrero, no es un delito en sí mismo, pero abre espacio para la especulación.

Aguirre Rivero es sujeto de denuncias ante la CNDH por “violaciones graves a los derechos humanos, privación de la vida de dos estudiantes, tortura a 15 personas y 24 detenidos”, luego de que el pasado 12 de diciembre la policía reprimió una manifestación de integrantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, en Chilpancingo, Guerrero.

Ayer, la propia CNDH indicó que existen elementos para considerar que hubo graves violaciones a las garantías individuales durante el enfrentamiento entre policías y alumnos de la Normal de Ayotzinapa, en Guerrero, y señaló que en ese caso los tres órdenes de gobierno son corresponsables.

Como se recordará, Aguirre es el primer gobernador en la historia moderna de México que ha sido citado por un presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, en este caso Raúl Plascencia Villanueva.

Uriostegui García se desempeñó en Guerrero como coordinador general de los Foros Regionales de Desarrollo Integral de la Juventud; coordinador en la capital del estado de la Secretaría de la Juventud; secretario auxiliar del gobernador del estado de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero; subdirector en la empresa “Asesores y Consultores Profesionales; Jefe del Departamento de Recursos Materiales y Servicios del OPD Colegio de Bachilleres; secretario privado del Director General del OPD Colegio de Bachilleres; secretario particular del Director General del OPD.

El hecho de que Uriostegui García haya trabajado estrechamente con el mandatario guerrerense supone para analistas consultados por SinEmbargo.mx no un conflicto de interés, pero sí un dilema ético, particularmente en un país donde la desconfianza permea en todos los temas relacionados con el gobierno y la aplicación de justicia.

 


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