Hace un par de días, Mitt Romney, el puntero entre los republicanos en esta ya larga batalla por la candidatura de ese partido para las elecciones presidenciales de Estados Unidos, ganó su estado, el estado de Michigan, y el estado de Arizona. Dos estados que para él eran absolutamente fundamentales, sobre todo Michigan que es pues, “su” estado y sobra explicar por qué el perder su estado es particularmente vergonzoso. Después de estas dos victorias es prácticamente un hecho que Romney será el candidato como ya habíamos adelantado aquí en algún otro momento. También habíamos dicho que sería el candidato, pero sólo después de una larga larga batalla en busca de eso, de la candidatura republicana para enfrentar a Barack Obama.
Por León Krauze
MÁS EN Opinión
Pedro Mellado Rodríguez
La procaz imbecilidad de Donald Trump
""El pendenciero del barrio volvió a insultar a México el pasado lunes, cuando celebró como una victo..."
Fabrizio Mejía Madrid
Fox, los demás, y la Marea Ruca
""¿No hay dirigentes de partidos? Están: un expresidente del PAN, Vicente Fox; Margarita Zavala, la e..."
Francisco Ortiz Pinchetti
Clara Brugada: romper el espejo
""Pretender que la violencia desaparezca por decreto informativo es una peligrosa regresión hacia la ..."