Puebla, 25 Ago. (Notimex).- El Partido Revolucionario Institucional (PRI) tendrá que enfrentar el costo de no sacar la reforma laboral, advirtió el secretario del Trabajo y Previsión social, Javier Lozano Alarcón.
Durante su visita a esta ciudad, dijo que a pesar de que el PRI tenía los votos de los legisladores del Partido Acción Nacional (PAN) en la bolsa, la mantiene atorada sin razón, de ahí que podrían posponerla, con el pretexto del proceso electoral de 2012.
“Hay un gran riesgo que la reforma laboral no pase y es alto, es más, si estuviéramos en una casa de apuestas yo le apostaría a que el PRI no va por la reforma, ya que demostró que no tiene palabra y que no cumple con lo que ofrece”, comentó en entrevista.
Destacó que a pesar que el sector obrero, el empresarial y la sociedad están de acuerdo con la reforma, lo que hacen es detenerla de manera artificial, ya que no quieren enfrentar a las minorías y no quieren pagar los costos que implica tomar decisiones trascendentes.
“Así quieren volver a gobernar, no van a lograr que ni pasen las reformas ni le sean asignados los costos políticos, ya que esos costos políticos sí se los vamos a signar y tendrán que pagar”, puntualizó.
Lozano Alarcón sentenció que le va a recordar a la sociedad que el PRI, Humberto Moreira y los diputados federales priistas son los que detienen la reforma laboral que tanto requiere México.
“Hoy escuchaba un spot con la voz de Moreira, en donde decía que en el nuevo PRI ‘escuchamos, nos comprometemos y cumplimos’, suena muy bien para slogan”, acotó.
“Este tipo de prácticas, de atorar las reformas a gusto, por intereses personales y particulares en lugar de las decisiones que requiere el país, es lo que está en juego, y dicen que es el nuevo PRI”, puntualizó.
Destacó que en los hechos están demostrando otra cosa, ya que no es explicable por qué en su propia iniciativa, presentada este mismo año, sean ellos los que la mantienen detenida.
El funcionario federal reiteró que ofrecieron no cambiar ni una coma a la iniciativa de reforma laboral del PRI, pero -los priistas- decidieron no “hacerle ruido” al gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, en el proceso electoral.




