Durante una gira por Guerrero, Alejandro Encinas afirmó que todo el país es una fosa clandestina, que existen al menos 26 mil personas no identificadas en los Semefos del país, así como 40 mil personas desaparecidas en los últimos 10 años. En el recorrido recibió peticiones de familiares de desaparecidos de varios estados del país, para que se implemente un “plan urgente” de identificación de cuerpos depositados en los forenses.

Tetelilla, Tepecoacuilco, Guerrero/Ciudad de México (ElSurSinEmbargo).- El subsecretario de Derechos Humanos, Migración y Población de la Secretaría de Gobernación (Segob), Alejandro Encinas Rodríguez, acompañó ayer a los integrantes de la cuarta Brigada Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas en Tetelilla, municipio de Tepecoacuilco, en donde exhumaron el cuerpo de una mujer en el panteón de la localidad, y en un cerro cercano en el que excavó el funcionario federal fue hallado el cuerpo de un hombre en una fosa clandestina.

En declaraciones en un receso, el funcionario federal afirmó que todo el país es una fosa clandestina, que existen al menos 26 mil personas no identificadas en los Servicios Médicos Forenses (Semefo), así como 40 mil personas desaparecidas en los últimos 10 años.

También declaró que hay estados como Guerrero en donde se han encontrado con resistencia para la identificación de cadáveres, y advirtió que en donde se acredite que hubo dolo, negligencia, omisión o complicidad de las autoridades para la identificación de los cuerpos deberá haber sanciones.

Anunció un programa nacional para el reconocimiento de los cuerpos depositados en los Semefos.

En esta población el funcionario recibió peticiones de familiares de desaparecidos de varios estados del país, para que se implemente un “plan urgente” de identificación de cuerpos depositados en los Semefos.

Encinas les respondió que el Gobierno federal asumirá su responsabilidad y que destinará recursos suficientes para implementar un programa de localización de personas.

El funcionario llegó antes del mediodía a esta localidad, la ultima del municipio de Tepecoacuilco que colinda con los municipios de Huitzuco y con las localidades del Alto Balsas del municipio de Mártir de Cuilapan (Apango).

Allí los pobladores, la directora del jardín de niños Rosaura Zapata y de la escuela primaria Emiliano Zapata, así como el comisario municipal denunciaron que ésta es una de las comunidades más marginadas del municipio y que desde hace años demandan a los gobiernos estatal y federal la pavimentación de su carretera, y la construcción de un puente porque en la temporada de lluvias se quedan incomunicados porque no pueden cruzar un río que se encuentra entre Mayanalán y Tetelilla.

La directora del jardín de niños y los padres de familia de la escuela primaria denunciaron que, también, hace años han estado pidiendo al gobierno del estado la remodelación de las instalaciones, pero no han tenido respuesta y han sido los padres de familia quienes mediante cooperaciones dan mantenimiento y arreglan las instalaciones.

El funcionario federal se comprometió a “poner orden” y les ofreció venir cuando menos dos veces por semana a Guerrero para atender este tipo de demandas.

Después nombró a un enlace del gobierno federal con esa comunidad y para las comunidades de la zona para dar seguimiento a sus demandas.

A su vez, Mario Vergara, miembro de la cuarta Brigada Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas le pidió que no deje solos a los pobladores de esta localidad, porque le informó que cada vez que las familias de personas desaparecidas van a realizar búsquedas enseguida sufren las represalias del crimen organizado y requieren seguridad.

LA EXHUMACIÓN

Encinas subió a un cerro cercano en donde está el panteón. Allí atestiguó el inicio de la apertura de una tumba de la que se exhumarían el cuerpo de una mujer que falleció en un accidente en abril del año pasado, cuando circulaba a bordo de una motocicleta con su pareja.

Una de las integrantes de la Brigada le explicó que la joven no era de la comunidad, que nadie la conocía y que tampoco nadie reclamó su cuerpo. “Desgraciadamente tenemos muchas familias que están buscando a mujeres con edades y condiciones de esta chica y sabemos que la gente del crimen organizado toma a muchachitas como ésta como si fueran sus mujeres o sus esposas, y muchas veces hasta tienen bebés, y por eso se les hace después difícil abandonar el crimen”.

Le informó que la intención de la exhumación de la joven es que la gente de Guerrero, aprenda a elaborar la documentación y se quede con el proceso para elaborar los expedientes cuando se haya retirado la Brigada y haya después la necesidad de la exhumación de cuerpos. “Lo que queremos es que los demás compañeros vayan teniendo más conocimiento para que le den seguimiento a lo que nos interesa, que es la localización de cuerpos”, expuso.

La misma joven le dijo que urge un plan de exhumación porque existen casos “gravísimos” como el de Tetelcingo, Morelos, en donde el Servicio Médico Forense ni siquiera tiene peritos para hacer autopsias, y no se toman registros.

Reprochó que en casos como el de Morelos y de otros estados no solamente el crimen organizado “desaparece a nuestros hermanos y a nuestros padres, sino es el mismo Estado el que lo hace”, por eso le insistió que es urgente que el gobierno federal implemente un plan nacional de exhumación.

Entonces el funcionario informó que el gobierno federal hará un anuncio en estos días de la creación de un Sistema Nacional de Búsqueda de Personas y que se hará un rediseño del sistema que ya existe, e informó que hay recursos suficientes, “no solamente para que la comisión trabaje, sino para fortalecer el programa de búsqueda, de exhumación y de identificación.

Agregó que le dará prioridad al trabajo de medicina forense para resolver el problema de la identificación de cuerpos en estados como Guerrero, Morelos, Jalisco y Baja California Norte, “donde existe una verdadera tragedia humana”.

Informó que a más tardar el 8 de febrero estará integrado el Sistema Nacional de Búsqueda, “con todo el apoyo del presidente de la República”.

PIDEN INTERVENCIÓN DE FISCAL

El director del Centro Regional de Derechos Humanos José María Morelos y Pavón (Centro Morelos), Manuel Olivares pidió la intervención de Alejandro Encinas ante la Fiscalía General de Guerrero y ante el gobernador Héctor Astudillo Flores, porque le dijo que han encontrado mucha resistencia en la Fiscalía para la identificación de cadáveres que se encuentran en los servicios médicos forenses.

Informó que el año pasado sólo con el apoyo del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) pudieron identificar seis restos de personas que habían estado tres años en el Semefo, “lo cual significa que el mismo estado los tenía desaparecidos”, y afirmó que esto significa una doble desaparición.

Denunció que tanto el gobernador como el fiscal general no han permitido la participación del EAAF para que siga trabajando en la identificación de otros 60 cuerpos, aproximadamente, localizados en diferentes fosas y levantados en las calles de Chilapa.

“Nosotros hemos solicitado hasta por escrito y no lo permiten”, denunció, y le pidió que intervenga ante el gobernador y ante la Fiscalía para que permitan que el EAAF y otros grupos de antropología puedan intervenir para una más rápida identificación.

Olivares reprochó que no es posible que hasta ahorita la Fiscalía esté trabajando para identificar o documentar los casos de 701 cuerpos, “cuando se han acumulado decenas encima de ellos”.

Enseguida en declaraciones a reporteros Encinas Rodríguez informó que en el país hay una cifra estimada de 26 mil cuerpos sin identificar en las instalaciones de los servicios médicos forenses. Dijo que algunos se encuentran allí desde hace 6 años, pero que hay otros de mucho mayor tiempo.

Informó que la información que han ido recogiendo indica que existen de entre 38 a 40 mil personas desaparecidas y unas mil 100 fosas clandestinas identificadas y sin exhumar en el país.

Reconoció que esto implica un reto enorme para la actual administración porque no hay un desarrollo institucional, “y en muchos lugares no hay la voluntad de la autoridad estatal para enfrentar este problema”.

Informó que en muy pocos estados se han encontrado avances importantes como en Coahuila y Nuevo León, “pero en la mayor parte del país la búsqueda y el esfuerzo lo hacen los colectivos y las familias”.

A pregunta de un reportero, el funcionario declaró que en Guerrero “hay muchas resistencias, pero que las autoridades, “tienen que asumir una realidad lacerante porque es responsabilidad del estado enfrentar este problema y su solución”.

Agregó que el llamado para que asuman esta responsabilidad es a todos los estados del país, “este es un asunto de carácter nacional pero se agudiza por lo menos en 12 entidades y los gobernadores y los fiscales de los estados deben hacer su tarea”.

El subsecretario de Gobernación declaró que “es una gran fosa clandestina nuestro país” y advirtió que en todos los casos en donde se acredite que hubo dolo, negligencia, omisión o complicidad de las autoridades para la identificación de los cuerpos deberá de haber sanciones.

Insistió en que el gobierno federal pondrá en marcha el Sistema Nacional de Búsqueda que implicará la coordinación institucional entre el gobierno federal, los estados y sus fiscalías para la exhumación, identificación de cuerpos y desarrollar las capacidades institucionales para que se puedan identificar los restos humanos que se vayan encontrando.

Mientras el funcionario atestiguaba el inicio de la apertura de la tumba en el panteón, otro grupo de la Brigada exploraba en una zona cercana buscando fosas clandestinas.

Enseguida el funcionario se trasladó a un cerro cercano en una zona conocida como Los Guayabos, al poniente de Tetelilla, en donde los miembros de la Brigada le señalaron un lugar donde había la posibilidad de encontrar un cuerpo.

El funcionario federal se colocó unos guantes, tomó un pico y se puso a cavar. Cuando apenas había abierto un hoyo de unos 8 centímetros apareció la punta de una reata y quienes lo rodeaban gritaron: “¡ahí está!”. Siguió abriendo hasta que se descubrió parte de un cuerpo humano.

El hallazgo provocó sentimientos encontrados entre los familiares de los desaparecidos: unos gritaron de júbilo, otros comenzaron a sollozar, algunas parejas se abrazaron y todos, al unísono comenzaron a gritar: “porque vivos se los llevaron, vivos los queremos”, y, “busca, busca, busca, no dejes de buscar, porque no descansaremos hasta poderlos encontrar”.

La apertura de la fosa clandestina se suspendió cuando los familiares e integrantes de la Brigada estuvieron convencidos que se trataba de un cuerpo humano, entonces dejaron la tarea a los peritos de la Fiscalía General de la República (antes Procuraduría General de la República).

La fosa clandestina se encontraba a unos 10 metros de una brecha. Allí a esa hora pasaba un campesino montado en su caballo quien dijo que el cadáver es de un hombre que fue visto semienterrado y ya comenzando a descomponerse el 1 de mayo del año pasado. “Unos niños lo encontraron atado con una reata y carcomido por los animales de un pie”, contó.

Explicó que para no meterse en problemas con los delincuentes o con las autoridades lo dejaron allí.
Dijo que hasta hace poco era común que personas extrañas recorrieran en vehículos ese camino y que los pobladores no les decían nada para no meterse en problemas, “qué bueno que ahora las autoridades ya se estén interesando en venir por aquí, van a encontrar muchas cosas y nosotros nos vamos a sentir más seguros”, dijo montado en su caballo a la orilla del camino.

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