Las redes sociales son un espacio digital mediante el cual se hacen contacto a larga distancia, se interactúa y se crean conexiones. Son un canal mediante el cual nos informamos de noticias en directo, avisos, novedades, el clima, etc. y también de entretenimiento y diversión.

Es también una vía de participación ciudadana ya sea para sugerir, preguntar, denunciar y protestar en temas diversos, compartir conocimiento y aprender, lo cual es positivo, pero también puede ser sumamente negativo, por una razón:

El exceso de publicaciones y sobre carga de contenidos imposibles de analizar a fondo, se presta a la estafa de consumidores de artículos promocionados por empresas, compañías y comercios, presuntamente de alta calidad y bajo costo, la mayoría de los cuales se pagan a compañías nacionales o internacionales desconocidas o inesistententes, mediante depósitos por internet a sus cuentas.

La estafa es diversa pero sumamente dañina. El envío del o los productos por lo general es sumamente prolongado, el nivel de su calidad promocionado es deficiente, no obstante, no le regresan el dinero al cliente. Las “compañías” que son inexistentes, simplemente no les reenvían su dinero a los “clientes” que cayeron en su garlito y cambian su página de manera permanente para que no se les ubique y no los puedan denunciar.

Sobrecarga de información en las redes sociales. Foto: Justin Lane, EFE

Las redes sociales son también utilizadas por la delincuencia organizada para extorsionar a los usuarios, mediante amenazas y haciéndose pasar por lo general en policías. Por ejemplo. Con voz altisonante les dicen que detuvieron a alguno de sus parientes y les exigen paguen un “cuota” considerable para no someterlos a la cárcel.

Es frecuente, que integrantes de cárteles de la droga, detenidos, procesados y encarcelados, se comuniquen con familias de clase media y alta, a través de redes sociales o teléfono, advirtiéndoles que tienen secuestrado a uno de sus familiares, al que describen su identidad, lugar donde vive y donde trabaja, para demostrarles que no están mintiendo.

En las grandes urbes y metrópolis, es común que a ciudadanos que se trasladan en autobuses, en el metro o salen de su trabajo o de un comercio, bandas de malandros les quiten su dinero y celular, el cual usan para comunicarse con las familias de la víctima, para extorsionarla, amenazándolas de que van a matar al hijo, esposo, esposa al que robaron su teléfono celular.

En el ámbito político y social lo predominante en las redes sociales, es la manipulación, esto es, la maniobra y el control, como quedó demostrado en las elecciones de Estados Unidos y se está gestando también en México en relación al histórico proceso electoral en ciernes de los comicios federales, estatales y municipales de junio de 2021.

Muestra de ello, es la constante propagación de memes sarcásticos y agresivos comentarios en múltiples redes sociales de los opositores a la 4t, que ofenden no solo la investidura presidencial, sino también a los 30 millones de mexicanos que votamos por Andrés López Obrador.

Están convencidos que el “mal humor social” que fomentan en sus redes, les es útil para tender para intimidar al electorado con el fantasma del “populismo” y/o “comunismo” (Dixti Maru Campos, candidata oficial del PAN a la gubernatura del Estado), que no es más que una “cortina de humo”, mediante la cual pretenden ocultar la profunda desigualdad social del régimen neoliberal, que dejó en extrema pobreza a 53 millones de mexicanos y enriqueció al 10 % de las familias más acaudaladas que se hicieron dueños de las dos terceras partes de la riqueza nacional.

Insisten en sus slogan y mensajes publicitarios que ya es hora de que “se piense en el futuro y no en el pasado”, esto es, que los ciudadanos se olviden ya de los fraudes electorales de Carlos Salinas de Gortari (PRI) y Felipe Calderón (PAN), los cuales, institucionalizaron la corrupción y la impunidad.

Que hagan caso omiso de los sobornos (moches) que el expresidente Enrique Peña Nieto otorgó a diputados y senadores panistas, y perredistas, para que aprobaron su fatídico “Pacto por México,”, el cual privatizó y dejó en manos del capital extranjero nuestros recursos naturales; desmanteló el sistema educativo y el de salud pública, empresas paraestatales y endeudó al país.

El “futuro” del que hablan para “consolidar la democracia” del país”, es una grotesca falacia. Lo que realmente les interesa es recuperar la mayoría del poder legislativo federal para poner freno a las políticas sociales de la 4T, revocar en 2022 el mandato presidencial de AMLO y recuperar en 2024, la presidencia de la República y, con todo ello, el régimen neoliberal que tanto añoran los magnates con los que se han aliado.

No tengo la menor duda que la mayoría de los mexicanos no se dejaran manipular por los “falsos paladines de la democracia y el progreso”, que proclaman van a “salvar a México” de la 4T y el “populismo” y “comunismo” de Morena.

Lo que, si me preocupa, es que los dirigentes nacionales y estatales de Morena, no entiendan que mejor antídoto para poner freno al “Tumor” (Todos Unidos contra Morena) es el pueblo, no los candidatos descendientes del PRI, PAN, PRD y PVEM, que están postulando a diestra y siniestra.

Hay que consolidar las “benditas redes”, sustentadas en la verdad, no las “malditas redes” en boga, basadas en la mentira (estafas, extorsión y manipulación), virus, que al igual que el Covid 19 está creando una pandemia política y electoral.