Una de las pancartas de las marchas que han tomado lugar en el país los últimos días, dice lo siguiente:

“Si no quieren manifestarse, si no quieren aprovechar su educación, si no quieren informarse antes de elegir, si nos gobierna un asesino, si la ultraderecha triunfa, si se va a la m*rda el país… que p*nche vergüenza haber sido jóvenes en este periodo histórico”.

No podría estar más de acuerdo, y no me podría dar más coraje. Cuando la vida te pone enfrente una oportunidad, ¿por qué desperdiciarla?

Apatía e indiferencia rigen a muchos hoy en día. Me atrevo a decir que lo apático es porque están cómodos, porque su país no les representa problema alguno.

Bien lo dijo Salvador Allende: “Ser joven y no ser revolucionario es una contradicción hasta biológica”. Entonces me pregunto, ¿por qué veo a algunos tan apagados, tan resignados y tan criticones? Porque claro, resulta fácil juzgar y opinar. Señalar desde su zona de confort.

Por el otro lado están los preocupados que no hacen nada. Que claro, les angustian los evidentes problemas de su país, de igual manera señalan y critican, pero ahí se queda.

Son pocos los que realmente toman una postura, tienen ideales y los defienden con fervor, y terminan siendo los más juzgados.

¿Por qué no aprovechar las herramientas que se presentan ante nosotros? Les estoy hablando a los jóvenes, a los estudiantes. ¡Tenemos educación! Hemos logrado que nos escuchen. Mucha gente ya está de nuestro lado. México depende de gran manera de nosotros, ¿por qué conformarse con la apatía?

Pero tampoco se trata de ser uno más del montón, sino de definir quién eres y qué es lo que quieres, y luchar por ello. De levantar la voz y que sea escuchada, de intentar día a día, por diminuto que sea, cambiar a México.

Somos muchos los que estamos decididos a luchar y no hay escollo que nos detenga. Los invito a despertar, a reaccionar, a levantarse. Estos días, se nos han abierto muchas puertas, muchos medios están dispuestos a escucharnos. El país entero tiene sus ojos puestos en la juventud que despierta. Los invito a unirse, a informarse: “un voto informado, jamás será manipulado”. Les hago un llamado: amen a México, quiéranlo como a ustedes mismos, y luchen por él, está en nuestras manos.