Foto: @TodosxPatishtan

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Ciudad de México, 31 de octubre (SinEmbargo).- El profesor tzoztil Alberto Patishtán Gómez fue liberado hoy por indulto del Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, después de pasar los últimos 13 años de su vida en prisión acusado injustamente de matar a siete policías en el municipio de El Bosque, Chiapas, en el año 2000.

Miguel Ángel Osorio Chong, Secretario de Gobernación, oficializó la libertad del profesor por medio de la Ley de Indulto, la cual fue promulgada el día de ayer.

“El Presidente reconoce la trascendencia de esta Reforma y ordenó por ello su inmediata publicación en el Diario Oficial de la Federación y su entrada en vigor ocurre el día de hoy”, dijo.

Recordó que Alberto Patishtán fue sentenciado a 60 años de prisión hace más de 10 años. Después de ello, el profesor agotó todos los medios de impugnación que le permite la ley.

Por ello, “el Presidente Enrique Peña Nieto en ejercicio de sus facultades contenidas en la Constitución y en el Código Penal, ha determinado otorgar el indulto al profesor Alberto Patishtán y notificarle su libertad inmediata”.

Martín Ramírez López, un maestro rural vocero del Movimiento del Pueblo de El Bosque por la Libertad de Patishtán y amigo del profesor tzotzil desde la niñez, dijo en conferencia de prensa el día de ayer que no ve “que este indulto sea aplaudible después de la tortura y los chingadazos que le han dado a Patishtán, para mí no caben los aplausos. Sí estoy contento por su libertad, pero no estoy tranquilo, todavía tengo rabia”.

Como Martín, Gabriela y Héctor, hijos del profesor, así como sus abogados, expresaron ese sentimiento encontrado: por un lado la alegría de la posibilidad de ver libre a Patishtán, pero por otro, la tristeza de que esa libertad no llegó acompañada de un reconocimiento de inocencia.

El día de ayer la Secretaría de Gobernación (Segob) dio a conocer que se adiciona un Artículo 97 Bis al Código Penal Federal con el cual el titular del Ejecutivo podrá conceder, de manera excepcional, el indulto a un sentenciado cuando existan indicios de violaciones graves de sus derechos humanos.

El artículo establece que por sí o a petición del pleno de alguna de las cámaras del Congreso de la Unión, el titular del Poder Ejecutivo federal podrá conceder el indulto, por cualquier delito del orden federal o común en el Distrito Federal.

Desde el martes, el Presidente Enrique Peña Nieto dio a conocer a través de su cuenta de Twitter que indultaría a Patishtán después de que  el Senado aprobó la Reforma al Código Penal.

“Este mismo jueves, la Reforma entrará en vigor e indultaré a Alberto Patishtán Gómez”, escribió Peña Nieto en su cuenta oficial de Twitter, (@EPN).

EL MAESTRO “QUE NUNCA DEBIÓ ESTAR PRESO”

Muchos coinciden en México en que Alberto Patishtán Gómez nunca debió estar preso. Sin embargo, el maestro indígena, indultado hoy por el presidente Enrique Peña Nieto, purgó más de 13 años de prisión en el marco de un proceso judicial viciado en el que se le acusó de haber participado en el asesinato de siete policías en 2000.

Patishtán, de 42 años y padre de dos hijos, es oriundo del empobrecido municipio de El Bosque, situado en el sureño estado de Chiapas donde surgió hace cerca de dos décadas la guerrilla del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).

Integrantes del Movimiento del Pueblo de El Bosque por la Libertad de Alberto Patishtan Gómez, como el maestro Martín Ramírez López, afirman que el profesor fue detenido “por una venganza política, por defender a su comunidad de un presidente municipal (alcalde) corrupto”.

La pesadilla del indígena de la etnia tzotzil comenzó con la masacre de siete policías la mañana del 12 de junio de 2000. Los uniformados, entre los que se encontraban dos jefes policiales, fueron emboscados por un grupo armado en el paraje Las Lagunas de Las Limas, en el municipio de Simojovel.

El grupo de policías se dirigía al poblado de El Bosque, gobernado entonces por Manuel Gómez Ruiz, con quien Patishtán tenía diferencias políticas y a quien acusaba de casos de corrupción. En el ataque sólo sobrevivieron Rosemberg Gómez Pérez, hijo del alcalde, que manejaba la camioneta oficial, y un policía estatal.

Las primeras especulaciones sobre la emboscada apuntaron a que el ataque era obra del EZLN o miembros de la guerrilla Ejército Popular Revolucionario. Sin embargo, una semana después de los hechos Patishtán fue capturado.

Gómez Pérez se convirtió en el testigo principal contra el maestro, a quien la justicia no le validó pruebas que presentó para demostrar que el día de la emboscada se encontraba dictando clases.

En investigaciones que realizaron sobre el caso organizaciones defensoras de derechos humanos como Amnistía Internacional se afirmó que hubo serias fallas en el proceso, incluyendo irregularidades y contradicciones en la declaración del testigo que identificó a Patishtán como responsable.

Patishtán fue sentenciado en 2002 a 60 años de cárcel por homicidio calificado, lesiones y portación de armas de uso exclusivo del Ejército.

“El hecho de que Alberto Patishtán sea indígena y cuente con pocos recursos económicos jugó un papel fundamental en limitar su derecho a un proceso justo, en particular el derecho a la defensa efectiva y al trato igualitario ante la ley por parte del ministerio público y el poder judicial”, consideró Amnistía Internacional en uno de sus pronunciamientos sobre el caso.

Desde su detención el profesor de educación básica, que se convirtió en un activista y defensor de indígenas con los que compartió prisión, denunció que fue víctima de tortura física y sicológica.

En mayo de 2011 realizó su primera huelga de hambre, que resonó en todo el país y dio inició a una campaña para denunciar la deficiente atención médica que recibió para tratarse un tumor cerebral por el que fue operado. Desde entonces, decenas de voces se alzaron en el país para exigir su liberación.

Una esperanza de quedar en libertad con un recurso de apelación que presentó su defensa se apagó el 12 de septiembre pasado, cuando el primer tribunal colegiado del vigésimo circuito de Chiapas le negó la petición y dejó en firme la condena en su contra.

Cuando todo parecía perdido para el maestro el Senado mexicano abrió las puertas a su libertad el 23 de octubre, al aprobar una reforma al Código Penal Federal que permite otorgar indulto a personas condenadas bajo procesos judiciales irregulares.

La reforma recibió el aval de la Cámara de Diputados el martes y ese mismo día el presidente mexicano anunció que otorgaría el indulto al indígena.

El caso Patishtán puso a prueba al sistema judicial del México, al que abogados del maestro consideran “el gran perdedor del proceso”. A juicio de políticos como el gobernador de Chiapas, Manuel Velasco, “Patishtán Gómez nunca debió estar preso”.

– Con información de DPA