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Humberto Moreira asegura que España cerró investigación en su contra por lavado de dinero

31/10/2020 - 6:57 pm

El exlíder nacional del PRI aseguró que la Audiencia Nacional de España dejó sin efecto un juicio que seguía en su contra.

Ciudad de México, 31 de octubre (SinEmbargo).– Humberto Moreira Valdés, exgobernador de Coahuila y exdirigente del PRI, informó que la Audiencia Nacional de España suspendió el proceso penal que se seguía en su contra por lavado de dinero.

El caso fue reabierto por la justicia española en 2018 gracias a declaraciones que dos testigos hicieron a la Fiscalía Anticorrupción del país europeo y que apuntaban a una relación entre el exmandatario y el cártel de Los Zetas.

Moreira Valdés aseguró hoy en un comunicado citado por medios nacionales que cuatro magistrados de la Sala Cuarta de lo Penal de la Audiencia Nacional Española sobreseyeron el caso.

“La Sección Cuarta de la Audiencia Nacional de España, Sala compuesta por las Magistradas Teresa Palacios Criado (Magistrada-Ponente), Ángela Murillo Bordallo y el Magistrado Juan Francisco Martel Rivero, ha resuelto confirmar la decisión de sobreseimiento acordada el 31 de agosto por el Juzgado Central de Instrucción número 1, desestimando el recurso de reforma y subsidiario de apelación interpuesto por el Ministerio Fiscal”, señaló.

También consideró que la resolución, de la que la Audiencia Nacional Española no ha informado en su sitio web o sus redes sociales, es un reconocimiento de su inocencia.

“El profesor Humberto Moreira Valdés quiere hacer pública su satisfacción por este nuevo y definitivo reconocimiento de su inocencia. Lamenta el enorme sufrimiento que su esposa, hijos y allegados han padecido a causa de las acusaciones de los que, desde hace años, no cesan su empeño en ligarle a hechos de toda índole”, expuso en el texto.

MOREIRA Y LOS ZETAS

En Coahuila, los hermanos Moreira gobernaron el estado durante 11 años de 2005 a 2017, a la par del Gobierno de Felipe Calderón Hinojosa (2006-2012) y Enrique Peña Nieto (2012-2018). Los investigadores Sergio Aguayo Quezada, Jacobo Dayán Askenazi y el periodista Javier Garza Ramos, autores del libro “Reconquistando” La Laguna (Colmex, 2020), marcan un contraste en la gestión de ambos y, en entrevista con SinEmbargo este mes, narraron cómo se fue deteriorando su relación y por qué aseguran que Rubén, a diferencia de Humberto que le heredó una megadeuda, no fue pasivo ante Los Zetas.

Con Humberto Moreira (1 diciembre 2005-4 enero 2011) y Jorge Juan Torres López (4 enero 2011-30 noviembre 2011) “terminaron de asentarse los Zetas en el estado. Lograron tener control total del norte de Coahuila, Saltillo se transformó en santuario seguro y le disputaron al Cártel de Sinaloa el control de La Laguna”, dice el libro. En enero de 2016, el expresidente del Partido Revolucionario Institucional (PRI) fue detenido en España por presunto lavado de dinero, pero liberado días después. Durante el sexenio de Rubén Moreira (1 diciembre 2011-30 noviembre 2017), “desapareció la pasividad. Los Zetas [como ‘El Lazca’, Z-40 y Z-42] fueron contenidos, descabezados y fragmentados”. En 2016, el entonces Gobernador les dio acceso a los expedientes sobre la presencia del cártel en la región de los Cinco Manantiales (entre los municipios destacan Piedras Negras, Nava, Sabinas y Allende).

Con Humberto Moreira (1 diciembre 2005-4 enero 2011) y Jorge Juan Torres López (4 enero 2011-30 noviembre 2011) “terminaron de asentarse los Zetas en el estado. Lograron tener control total del norte de Coahuila, Saltillo se transformó en santuario seguro y le disputaron al Cártel de Sinaloa el control de La Laguna”, dice el libro. En enero de 2016, el expresidente del Partido Revolucionario Institucional (PRI) fue detenido en España por presunto lavado de dinero, pero liberado días después. Durante el sexenio de Rubén Moreira (1 diciembre 2011-30 noviembre 2017), “desapareció la pasividad. Los Zetas [como ‘El Lazca’, Z-40 y Z-42] fueron contenidos, descabezados y fragmentados”. En 2016, el entonces Gobernador les dio acceso a los expedientes sobre la presencia del cártel en la región de los Cinco Manantiales (entre los municipios destacan Piedras Negras, Nava, Sabinas y Allende).

Jacobo Dayán, especialista en derechos humanos de la Universidad Iberoamericana, agregó que el colectivo Fundec aseguró que cuando el fenómeno de la desaparición irrumpió en Coahuila y se acercaron al Gobierno estatal, “Humberto Moreira nunca los recibió. Siempre los mandaba con alguien más y nunca le daba seguimiento a los casos, ni le parecía relevante la agenda. Dejó el Gobierno sin atender a las víctimas y se fue a dirigir el PRI nacional”. Cuando llegó Rubén Moreira a finales de 2011, dicen las víctimas, al menos dialogaba con ellos.

Desde La Laguna, el periodista Javier Garza detalló que los hermanos Moreira hicieron un pacto. Rubén le operaría a Humberto su llegada al Gobierno en 2005 para que después, sobre lo construido, siguiera Rubén. Pero el expresidente del PRI “le fastidió la gubernatura”: le entregó una deuda de más de 30 mil millones de pesos sin margen de maniobra y un estado en llamas. Al 2020 la deuda estatal asciende a más de 40 mil millones de pesos, de acuerdo con cifras de la Secretaría de Hacienda.

“Lo que construyó Humberto estaba con pilares muy endebles y cuando llegó Rubén todo se había caído”, dijo Garza. “Rubén empieza su gubernatura severamente golpeado por la situación financiera. Después, se empezó a destapar la situación de inseguridad. Comenzó a destapar poco a poco la cloaca a lo largo de 2012. Después se fugan los reos de Piedras Negras, matan a uno de los hijos de Humberto Moreira [en el marco del asesinato de un sobrino de los Treviño] y es ahí donde la relación queda completamente quebrada. En su primer informe a finales de 2012, Rubén Moreira prácticamente –no directo– pero con frases sutiles culpa de todo a Humberto. [A su vez, Humberto] atribuyó [el asesinato de su hijo] a que Rubén había empezado un combate a los grupos del crimen organizado. Sin dinero y sin seguridad, no iba a ser capaz de lograr nada”.

Cuando el expriista demandó al académico Sergio Aguayo, la interpretación fue que se volvió un problema político para su hermano. “Le manchó todo su esfuerzo por una demanda de difamación en contra de una de las personas que estaba involucrada en la investigación académica de estos hechos”, afirmó Garza.

–Con información de Dulce Olvera