El mandatario federal, Felipe Calderón, anunció en un mensaje a la nación que ha declarado tres días de luto nacional por las víctimas del ataque criminal al Casino Royal ubicado en Monterrey.
"He decidido declarar el luto nacional por tres días a partir del 25, fecha en que se cometieron los hechos atroces", dijo. Y agregó: "El dolor de los familiares de las víctimas, es el dolor de todo los mexicanos".
El presidente calificó como "verdaderos terroristas" a los autores del atentado que dejó 52 muertos. Aseguró que ha girado instrucciones a la Procuraduría General de la República (PGR) para que utilice todos los recursos y capture a los responsables del incendio del casino. Dijo también que le pidió a la dependencia federal ofrecer una "sustancial recompensa" a quienes proporcionen datos que llevan a la captura de los autores del ataque.
Calderón señaló que este ataque carece de razón y justificación, y que es el más grave atentado contra la población civil que haya vivido el país en mucho tiempo. Asimismo, reiteró que el gobierno federal no claudicará en la lucha contra el crimen organizado y que por el contrario, reforzará la presencia de las fuerzas federales en el área metropolitana de Monterrey.
"No descansaremos hasta dar con los responsables y regresar la tranquilidad a los neoleoneses", aseguró. "Tenemos que combatirlos con mayor contundencia. Ellos no pueden ser dueños de nuestras calles, ciudades", advirtió.
El jefe del Ejecutivo hizo un llamado al gobierno de Estados Unidos para que reflexionen sobre la tragedia que vive México por el consumo insaciable de drogas de millones y millones de norteamericanos. "Ese consumo de drogas debe reducirse drásticamente, y si eso no es posible, los Estados Unidos deben colaborar también, cuando menos, para evitar que su trasiego, el de los dólares a México, genere esta violencia insufrible que no queremos los mexicanos", reclamó.
Este anuncio se da después de que Calderón convocara al gabinete de Seguridad Nacional para analizar la situación luego del atentado. Conversó telefónicamente con los líderes partidistas y coordinadores parlamentarios; con el presidente de la Suprema Corte, el Ministro Juan Silva Meza; el líder del Consejo Coordinador Empresarial, Mario Sánchez; el rector de la UNAM, José Narro Robles, y con el presidente del IFE, Leonardo Valdés.
Les compartió información del ataque y les pidió cerrar filas contra la delincuencia organizada.
Ayer, presuntos sicarios del crimen organizado incendiaron ayer el Casino Royale, provocando la muerte de al menos 52 personas, la mayoría por intoxicación. Al lugar llegaron alrededor de las 15:50 hora local seis hombres a bordo de dos vehículos y, según versiones de testigos, dispararon y lanzaron granadas, aunque fuentes oficiales han apuntado que los agresores no realizaron disparos y que su propósito fue incendiar el lugar.
“Estuvo horrible, no se puede expresar con palabras”, contó una testigo. La gente corría y corría después de que los hombres “llegaron y le dijeron a la gente que se saliera porque iban a incendiar el lugar”, reveló.
Sin embargo, “todas las salidas de emergencia estaban cerradas con llave”, afirmó otra testigo que logró escapar. “No sé si haya un arma que haga un ruido similar, pero fue un estruendo impresionante, no quiero volver a vivir eso”, añadió, tras narrar que con otras personas tuvo que subir al techo para escapar del fuego.
En la parte alta del casino quedaron atrapadas al menos 20 personas, por lo que los cuerpos de socorro que arribaron al lugar tuvieron que romper paredes y ventanas para poder rescatarlas.
Los atacantes rociaron el casino con un “líquido inflamable”, al parecer gasolina, lo que provocó un incendio, dijo el gobernador del estado de Nuevo León (cuya capital es Monterrey), Rodrigo Medina.
El gobernador informó al finalizar la noche de este jueves que sumaban 52 muertos, pero advirtió que la cifra podría incrementarse porque los equipos de rescate trabajaran las siguientes horas.
Dijo que en el lugar habría todavía entre 15 y 20 cuerpos más y agregó que se investigará porqué la gente no pudo escapar por las salidas de emergencia.




