Miami, 26 Ago (Notimex).- Las primeras bandas exteriores del huracán Irene comenzaron a acercarse hoy a la costa estadunidense de las Carolinas, informó el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos.
Irene seguía perdiendo fuerza y sus vientos ahora eran de 165 kilómetros por hora, todavía de categoría dos (de la escala Saffir-Simpson de cinco), pero se espera alguna reintensificación antes de que se acerque a Carolina del Norte, indicó el CNH.
Se pronostica que el ojo del huracán pase lejos de la costa de Georgia este viernes y cerca o sobre la costa de Carolina del Norte para mañana sábado, agregó la dependencia.
Las alertas por el huracán abarcan una de las zonas más densamente pobladas en el litoral atlántico del país, desde Carolina del Norte hacia el norte, hasta Massachusetts.
Irene es un ciclón bastante amplio y sus vientos con fuerza de huracán se extienden hasta 150 kilómetros desde su vórtice.
A través de Carolina del Norte, Washington, Virginia, Maryland, Nueva York, Nueva Jersey y Nueva Inglaterra se registraba un frenesí de residentes por adquirir provisiones como linternas, agua embotellada y paneles de madera para cubrir ventanas.
En Carolina del Norte, donde se espera que toque tierra primero el ciclón, continúa la evacuación de más de 200 mil personas, una cifra que podría aumentar en las próximas horas.
En Nueva York, las autoridades ordenaron el desalojo de residentes de casas de retiro y hospitales cercanos a la costa, y existía la posibilidad de realizar evacuaciones obligatorias en zonas bajas.
Autoridades esperan demoras tanto en los aeropuertos de la costa este, como en el servicio ferroviario, mientras que dos partidos de la liga de futbol MLS han sido pospuestos.
La llegada del fenómeno climatológico obligó al presidente Barack Obama a recortar sus vacaciones un día en Massachusetts y regresar a la Casa Blanca este viernes, informó la Casa Blanca.
El huracán Irene, el más poderoso en amenazar Estados Unidos en seis años, ya causó destrozos y muerte a su paso por el Caribe.
En República Dominicana provocó tres muertes, dos en Haití y una en Puerto Rico, según informes oficiales.
La última vez que Estados Unidos fue golpedado por un huracán ocurrió en 2008, con Ike en Texas. Ike era un ciclón categoría dos que tocó tierra en Galveston.




