La celda de la víctima era una habitación sin luz con una pequeña cama y almohadas sucias.

Ciudad de México, 5 de abril (SinEmbargo).- Un matrimonio del condado de Armagh, en Irlanda del Norte, mantuvo cautiva durante 8 años a una mujer con problemas de aprendizaje, que además usaron como esclava sexual.
En el año 2012 la policía de Irlanda del Norte que rescató a la mujer, señala haberla encontrado muy demacrada, pesando 38 kilos y sólo con un diente, además de mostrar graves dificultades de aprendizaje, reporta The Guardian en su página web.
Keith and Caroline Baker, de 61 y 56 años, grababan todos los abusos cometidos; durante el juicio se supo que después de que la policía rescató a la víctima, los equipos especiales encontraron imágenes y grabaciones de los maltratos cometidos en la computadora de Keith.
La habitación que funcionaba de celda para la víctima, cuya identidad permanece protegida, tenía una pequeña cama junto a un bote de basura, almohadas sucias, no había luz, tampoco cortinas ni sábanas. Los vecinos declararon desconocer el hecho.
"No es fácil entender cómo estos individuos perdieron tanto su brújula moral que sometieron a una persona que claramente mostraba problemas mentales graves a malos tratos, en términos sexuales privándola de cualquier dignidad e incluso la más básica de los niveles de vida ", señaló el juez Patrick Lynch QC.
Keith Baker negó en un inicio las acusaciones, sin embargo, en octubre pasado admitió el abuso realizado a la mujer durante 8 años por lo que recibió una sentencia de 20 años, 15 en cárcel y 5 en libertad condicional; mientras que su esposa Caroline, que admitió ser complice, fue sentenciada a tres años, de los cuales deberá pasar 18 meses en prisión y el resto fuera de ella.
El Belfast Telegraph recoge las declaraciones del Superintendente Principal de Detectives George Clarke: "Durante ocho años, los acusados mantuvieron a una mujer encarcelada en una habitación que no se podía abrir desde adentro, abusaron sexualmente de ella, algunos de estos abusos fueron filmados para su propia satisfacción sexual... ocasionalmente era alimentada".
El esposo de la víctima, que también presenta problemas de aprendizaje, denunció la desaparición de su esposa en el condado de Suffolk, Inglaterra durante el 2004.
Los Baker no vivieron solos, en la misma casa estaba Mandy Highfield la segunda esposa de Keith Baker y madre de 4 de sus 8 hijos. La corte la llamó "Miss X" para proteger su identidad debido a que fue ella quien alertó a la policía sobre la esclava sexual de la familia.
En una entrevista concedida a la BBC, Highfield expresó: "No podía manejarlo, no era justo, así que fui a la policía y les avisé".
"Trataron de sacarla, pero ella no se quería ir porque estaba demasiado asustada. Le dije te tienes que ir , y a no puedes vivir así", agregó Mandy Heighfield.




