París, 28 ago (EFE).- La selección de vagabundos escoceses se impuso hoy al combinado nacional de excluidos sociales mexicanos por 4-3 en la final del "Mundial de Fútbol de los Sin Techo", que se celebró en París a los pies de la Torre Eiffel.
La final, celebrada en un campo de césped artificial de 22 por 16 metros equipado con pantallas gigantes y ante varios centenares de personas que bailaban al ritmo de canciones como "Wavin' Flag", de K'naan, o "Waka Waka", de Shakira, como si del pasado Mundial de Sudáfrica se tratase, estuvo presidida por el ex internacional francés Lilliam Thuram.
Los escoceses, con mayor fondo físico y más organizados sobre césped artificial, se fueron al término de la primera parte con un parcial a favor de 4 a 2.
En la segunda parte México recuperó la pelota y dominó el encuentro, pero solo consiguió subir un tanto más al marcador de un partido disputado en base a las reglas del "fútbol callejero", es decir, en un campo cerrado, a dos tiempos de 7 minutos cada uno y con tres jugadores de campo más el portero en cada uno de los equipos.
"Estamos orgullosos del papel que hemos logrado. Para nosotros, en esto como en la vida, tenemos que luchar y levantarnos", explicó a Efe el jugador mexicano Daniel Armando Pérez Vázquez tras la derrota de su equipo.
En la categoría femenina, Kenia se impuso en la fina también ante México y también pro 4-3.
El "Mundial de Fútbol de los Sin Techo" es una iniciativa sin ánimo de lucro y financiada por grandes marcas de ropa deportiva, asociaciones y fundaciones comprometidas con la lucha contra la pobreza así como por la propia UEFA.
Quiere servir para "inspirar e impulsar a los vagabundos a cambiar sus propias vidas", según los organizadores, que contabilizan 1.000 millones de "sin techo" en todo el mundo.
Al torneo anual, que en esta edición reunió en París a 48 selecciones masculinas y 16 femeninas que se enfrentaron en 308 encuentros, se suman diferentes iniciativas relacionadas con el fútbol que se desarrollan en los países participantes durante el resto del año "con vagabundos y excluidos sociales".
Y funciona, según los responsables del torneo que creó el escocés Mel Young en 2003, quien recibe un salario porque entiende que sacar beneficios sería "inmoral".
"El 77 por ciento de los jugadores que participan cambian sus vidas. El deporte tiene el poder de cambiar la vida y de cambiar el mundo", explican desde la organización, con sede en Escocia.
Es más, según los datos de la Homeless World Cup (el nombre del torneo en inglés), hasta 12 jugadores que disputaron el campeonato llegaron a convertirse en jugadores o entrenadores profesionales o semi profesionales y el 94 por ciento de los que participan creen que la competición tuvo un efecto positivo en sus vidas.
Stephane Paillat, ex jugador vagabundo francés, reconoce que, aunque su situación personal ya estaba "más o menos estabilizada" cuando participó en el campeonato que se celebró en la localidad sueca de Gotemburgo en 2004, fue "una experiencia soberbia".
"Me permitió abrir los ojos a la miseria que algunos viven en otros países. El fútbol me ayudó a insertarme", reconoce Paillat, quien explica que la soledad de la calle y las malas compañías a veces se convierten en un círculo vicioso del que es difícil salir.
Para poder participar, los jugadores tienen que haber sido vagabundos en algún momento desde el último campeonato, según la definición de esa condición en cada país.
Alternativamente, también son seleccionables aquellos que se ganen la vida en la calle, quienes pernocten en asilos o aquellos que estén inscritos en programas de desintoxicación de drogas o alcohol y hayan sido "sin techo" en algún momento en los últimos dos años.
La iniciativa cuenta con el apoyo de grandes nombres de ese deporte, como Eric Cantona o Arsène Wenger y Emanuel Petit, quien considera que es "una oportunidad formidable de movilizarse y de concentrar todas las energías posibles para cambiar esa situación inaceptable".
Tras un primer Mundial disputado en Graz (Austria) en 2003, el campeonato ha pasado por Gotemburgo (Suecia), Ciudad del Cabo (Suráfrica), Copenhague (Dinamarca), Melburne (Australia), Milán (Italia) y Río de Janeiro (Brasil).
El torneo de 2012 se celebrará en la ciudad de México y en 2013 se trasladará a Poznan (Polonia).




