Belmopan, 7 Ago (Notimex).- Una pareja de ciclistas mexicanos, que en su trayecto a Sudamérica enfrentan la furia del huracán Ernesto en Belice, ratificaron hoy su intención de completar la travesía en bicicleta de México hasta Argentina.
Los ciclistas Roberto Cervantes y Roberto Vivero permanecen desde el viernes en Belice, primera escala centroamericana del viaje de 12 mil kilómetros en bicicleta entre Cuernavaca, México, y Argentina, que pretenden cumplir contra viento y marea.
Los jóvenes mexicanos, a su llegada este martes a Belmopan, se toparon con fuertes vientos e intensas lluvias provocadas por el huracán Ernesto, que golpea territorio beliceño.
Los pedalistas estarán en Belice bajo el fenómeno natural, que en las horas recientes aumentó su potencia y poder de destrucción al pasar de tormenta a huracán categoría uno.
Luego de buscar un lugar seguro para resguardarse del mal tiempo - para esta noche se esperan en Belice los mayores rigores del posible huracán-, los protagonistas del proyecto “Mochila Rodante” se dedicaron a planear el resto del viaje por Centroamérica.
La fuerza de Ernesto, que desde el fin de semana golpeó como tormenta tropical con lluvias torrenciales a los territorios de México, Belice y Honduras, determinará el tiempo que los aventureros se quedarán en Belmopan y territorio beliceño antes de seguir viaje.
Los activistas mexicanos, que alientan el uso de la bicicleta por motivos de salud, preservación ambiental, economía y “libertad”, pretenden continuar el viaje esta semana por Belice con destino a Honduras, a donde llegarían el próximo domingo.
En México hicieron un trayecto de tres mil 320 kilómetros por ocho estados antes de cruzar el viernes pasado a Centroamérica, según datos “oficiales” difundidos en redes sociales utilizadas por la pareja para reseñar su insólito viaje continental en bicicleta.
Roberto Cervantes y Roberto Vivero, profesionales radicados en la ciudad de Cuernavaca, Morelos, en el centro de México, realizan el viaje apoyados en la solidaridad de las poblaciones que visitan.
Sin dinero, comida, agua, ni equipo para dormir, su único equipaje es una mochila “colgada” a la bicicleta, así como el ánimo que mantienen de completar su aventura y “buscar el otro lado de la realidad americana, esa que no tiene que ver sólo con el poder adquisitivo”.
En esas condiciones precarias y bajo un temporal y aún de la violencia, un problema social acuciante en países como Honduras y Guatemala, esperan transitar sin mayores contratiempos por Centroamérica.
Luego del lento pero continuo recorrido en bicicleta por los países de la región centroamericana, seguirán el viaje por Sudamérica hasta llegar a Argentina, su meta en los próximos meses.




