Saldoval Íñiguez dice que dos veces quisieron matarlo: le dieron veneno, dice, en un tequila y en un cacahuate

10/08/2012 - 12:33 pm

El Cardenal Juan Sandoval Íñiguez aseguró ayer que intentaron envenenarlo en mayo de 1999 en una reunión en la casa del entonces titular de Gobernación, Francisco Labastida.

El responsable de la Secretaría de Gobernación no estaba presente, aclaró el Cardenal.

De acuerdo con El Informador y con Reforma, Sandoval Íñiguez dio detalles de dos sucesos que supusieron "atentados" contra su vida, por la vía del envenenamiento. Un segundo fue en la ciudad norteamericana de Dallas, en febrero de 1999, dijo.

Los datos fueron expuestos durante la intervención del arzobispo emérito en la presentación del libro Servus, una biografía del cardenal Sandoval redactada por el escritor y periodista Juan Manuel Reyes Brambila.

En cuanto al suceso en Dallas, refirió que fue envenenado al comer una fracción de un dulce de cacahuate muy bien envuelto que le hicieron llegar a su hotel cuando él participaba en una reunión sobre temas de bioética junto con otros obispos.

El segundo atentado, dijo, se dio en una reunión con un candidato, a la que fue llevado en avión de la Secretaría de Gobernación junto con varios obispos que partieron desde San Luis Potosí, y  en el marco de la convivencia se le dio una bebida de tequila. "Le di un trago y me supo amargo. Al revisarla para ver qué tenía, llegó un individuo que me arrebató la copa y se fue", narró.

Abundó que este incidente le originó una intoxicación que fue motivo de una cirugía: su intestino tenía un metro y medio de gangrena.

Sandoval hizo mención de que ambos sucesos se dieron en el contexto de su postura crítica en las investigaciones oficiales sobre la muerte del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, su antecesor como jerarca formal en la Arquidiócesis de Guadalajara, y asesinado en el aeropuerto tapatío en 1993.

Al tomar la palabra, el escritor de la biografía del jerarca emérito destacó que  el arzobispo Juan Sandoval deja un importante legado para la feligresía tapatía, "además de que habló por los que no tienen voz en diversos sucesos y circunstancias que vivió en su periodo como pastor católico de esta ciudad".

Otro comentarista del libro, el conductor de televisión José Antonio Fernández Salazar, expresó que "don Juan Sandoval ha sido todo un personaje que se dejó escuchar con la fuerza de su voz, no tanto con el propósito de polemizar, sino de decir su verdad, aunque ésta no fuera del agrado de cierta parte de la sociedad".

Refirió que el arzobispo emérito tapatío "nunca ha dejado de decir lo que piensa, lo que explica sus enfrentamientos ante diversos personajes de la vida pública, lo que respondió a demandas muy sentidas de la grey católica y de la misma sociedad".

Juan Sandoval manifestó que él aceptó la publicación de este libro para que "la gente me conozca como personaje público".

Redacción/SinEmbargo

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Lo dice el reportero