Un gran revuelo causó en los medios la difusión de imágenes y videos, donde se captó a Jonás Larrazabal, hermano del alcalde de Monterrey, mientras recibía dinero en diversos casinos de la ciudad regiomontana. Por la mañana no se había aclarado que fin tenía el pago recibido, pero todo apuntaba a que se trataba de sobornos.
Sin embargo, unas horas más tarde, el abogado del señalado culpable declaró que el dinero que recibió su cliente era producto de una venta lácteos de Oaxaca, lo cual, dada la situación que hoy en día se vive con las casas de juego en el norte del páis, resulta inverosimili, aunque habrá que darle (de momento) el beneficio de la duda y pensar que el "hermano incómodo" es un comerciante más, cuyos único nexos son los menonitas.
Mientras tanto, los twiteros ya se habían adelantado tratando de adivinar el modus vivendi del hermano del edil, y el trending topic marcaba una tendencia: queso.





