México, 1 sep (EFE).- Las autoridades de México atienden en su territorio a 91 familias campesinas que fueron desplazadas el pasado 23 de agosto de la aldea Nueva Esperanza en Petén, Guatemala, por un desalojo de tierras, informaron hoy fuentes oficiales.
Las secretarías de Gobernación (Segob) y Relaciones Exteriores (SRE) precisaron en un comunicado conjunto que desde el primer momento de los hechos se prestó atención a los campesinos guatemaltecos, entre ellos menores de edad, a quienes se les proporcionó ayuda humanitaria.
Las autoridades mexicanas se pusieron en contacto con la cancillería guatemalteca a través de la embajada en ese país con el fin de "obtener información oficial sobre estos hechos y definir las acciones que correspondan para solucionar el problema de esas familias".
La Segob y SRE adelantaron que "darán un puntual seguimiento a este asunto".
Por su parte, las autoridades de Guatemala negaron hoy que la policía y el Ejército hayan usado la fuerza en el desalojo del pasado 23 de agosto, y argumentaron que fue un operativo con orden judicial para "recuperar áreas que estaban en poder del narcotráfico y que favorecían las actividades ilícitas del mismo".
Según Guatemala, son 29 las familias desalojadas.
El Gobierno de ese país también aseguró en un comunicado que antes del desalojo se había ofrecido el traslado de las familias a sus lugares de origen, así como para recoger sus cosechas, "lo que los campesinos rechazaron".
Mientras, los campesinos aseguraron que fueron desalojados por la fuerza, que les quemaron sus casas, cultivos y ropas, y que por ello se refugiaron en México. EFE




