Managua, 5 Sep (Notimex).- La policía de Nicaragua negó que esté ocultando información sobre las investigaciones del asesinato del sacerdote católico Marlon Pupiro, pese a los duros reclamos de los obispos exigiendo “la verdad” de los acontecimientos.
La jefa de la Dirección de Auxilio Judicial de la Policía, comisionada Glenda Zavala, declaró a El Nuevo Diario que la actuación ha sido “con transparencia” y los resultados que señalan a Yazker Blandón como el único presunto autor del crimen corresponde a las “evidencias”.
Sugirió esperar el juicio para que los peritos y forenses expliquen el tipo de evidencias encontradas que condujeron a la detención del presunto autor del asesinato el pasado 20 de agosto.
Según la Conferencia Episcopal las evidencias presentan “elementos inconsistentes e inverosímiles, que no nos convencen” y exigió “justicia”.
Zavala reiteró que el consumo de cerveza de parte del sacerdote, la madrugada del sábado en un restaurante, “fue lo que encontramos… no tenemos interés de dañar a nadie. Hay una factura que refleja el consumo”.
Los obispos han pedido que no se cierren las investigaciones del caso, sin embargo, las autoridades remitieron a seis personas involucradas en el caso de la muerte de Pupiro a los tribunales de justicia, entre ellos Blandón, acusado por de supuesto robo agravado y asesinato.
Los cinco detenidos enfrentarán acusaciones por presunto tráfico ilegal de piezas de la camioneta del sacerdote Pupiro.
Los religiosos han defendido la integridad moral del presbítero que tenía a su cargo la parroquia de La Concepción, a unos 25 kilómetros al sur de Managua, desde hacía siete años.




