En enero, Iván Reyes Arzate, exmando de la Policía Federal mexicana, fue acusado formalmente por la Fiscalía federal de Nueva York con tres cargos de conspiración internacional para distribuir cocaína.
Ciudad de México, 20 de mayo (SinEmbargo).– Richard Donahue, Fiscal general del distrito este de Nueva York, reveló que hay más de 13 mil páginas con pruebas y declaraciones contra Iván Reyes Arzate, exmando de la Policía Federal mexicana y ligado a Genaro García Luna, secretario de Seguridad Pública durante el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa, de acuerdo con información del diario Milenio.
Juan Alberto Vázquez, del diario nacional, informa que entre las pruebas se encuentran intervenciones telefónicas, las cuales fueron compartidas a los abogados de Reyes Arzate, quien ha sido señalado por sus supuestos vínculos con Joaquín “El Chapo” Guzmán.
Reyes fue arrestado en enero de 2020 acusado de conspiración por narcotráfico. Según Milenio, autoridades de Estados Unidos esperan que Arzate declare contra García Luna, quien fue su jefe.
Las pruebas, detalla Milenio, no pueden ser filtradas por el equipo de Reyes Arzate bajo ninguna circunstancia.
En enero, Reyes fue acusado formalmente por la Fiscalía federal de Nueva York con tres cargos de conspiración internacional para distribuir cocaína y fue presentado ante la Juez Magistrada Cheryl Pollak, ante la que se declaró no culpable. La Juez ordenó que permanezca encarcelado.
La oficina del Fiscal de Estados Unidos para el distrito este de Nueva York, Richard Donoghue, presentó una carta ante la Juez en la que solicitó la detención permanente de Reyes, a quien identificó como ex comandante de la unidad de investigación de inteligencia de la PF en México, “quien abusó de su puesto al ofrecer asistencia a cárteles de la droga mexicanos a cambio de cientos de miles de dólares en sobornos”. Un gran jurado emitió los cargos el 23 de enero.
La unidad mexicana está compuesta de personal de la PF capacitado y aprobado y trabajando en conjunto con el Gobierno de Estados Unidos en esfuerzos antinarcóticos, informa la misiva de Donoghue. El acusado fue policía federal asignado a esta unidad especializada entre 2003 y 2016, y entre 2008 y 2016 fue el comandante.
Entonces el acusado fue el principal punto de contacto para el intercambio de información entre Estados Unidos y el personal de seguridad pública asignada a la unidad, y por lo tanto tenía contacto extenso y continuo con agentes de la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) en Ciudad de México.
Cuando era comandante de esta unidad recibió por lo menos cientos de miles de dólares en sobornos de los cárteles mexicanos -incluyendo la organización Beltrán Leyva y El Seguimiento 39- a cambio de protección a sus actividades, según el Fiscal. Además varios testigos cooperantes y comunicaciones intervenidas corroboran su relación corrupta con los cárteles y con otros cargos y funcionarios.
Reyes cumple actualmente una sentencia de 40 meses de cárcel por sus actividades corruptas como resultado de otra acusación en Illinois, después de declarar que no se defendería de imputaciones de obstrucción a la justicia. El cumplimiento de esa condena iba a comenzar el 27 de enero, tras lo cual se esperaba su deportación a México.




