Miami, 17 Oct (Notimex).- La posibilidad de un "Mariel legal" o un nuevo éxodo masivo controlado de cubanos a Estados Unidos surgió hoy tras el anuncio de Cuba de flexibilizar su política migratoria, que incluye eliminar el permiso de salida vigente desde los años 60.
"Hay una posibilidad (de un Mariel legal), pero sospecho que Estados Unidos no va a aumentar las 20 mil visas que otorga al año y queda por ver si las visas que otorgan países como México, Nicaragua o Brasil va a aumentar", dijo a Notimex el investigador de la Universidad de Miami (UM), José Azel.
En 1980 a través del puerto de Mariel más de 125 mil cubanos salieron por mar hacia Estados Unidos, luego que el entonces presidente de Cuba Fidel Castro abrió el puerto del oeste de La Habana, a todos los cubanos que desearan irse.
"Lo que si podemos suponer con seguridad es que la mayoría de esos cubanos que logren obtener una visa de turista para ir a México o Centroamerica eventualmente van a buscar llegar a Estados Unidos", dijo Azel, experto del Centro de Estudios Cubanoamericanos de la UM.
La posibilidad de un "Mariel legal" fue citada por el profesor de la UM, Jaime Suchlicki, quien el martes publicó de nuevo una columna de mayo pasado titulada ¿Está planeando Cuba un Mariel legal?
En ese artículo el académico advirtió que el presidente cubano Raúl Castro planeaba un éxodo masivo para aliviar las presiones en Cuba.
Azel consideró que el gobierno cubano ha utilizado esa estrategia históricamente con diferentes mecanismos y citó los vuelos de la llamada Operación Pedro Pan que llevaron 14 mil niños cubanos a Estados Unidos entre 1960 y 1962.
Luego le siguió el Mariel en abril de 1980 y la llamada "Crisis de los balseros" de 1994 en la que unos 40 mil cubanos llegaron por mar a Estados Unidos.
John McAliff, activista de Nueva York que se opone al embargo comercial de Estados Unidos a la isla, pronosticó en declaraciones a El Nuevo Herald, que más cubanos acabarán llegando a México y Canadá y de ahí cruzarán la frontera hacia este país.
En general, las medidas anunciadas por el gobierno de La Habana, fueron recibidas con cautela en Washington y Miami, bastión del exilio cubano en Estados Unidos.
El Departamento de Estado les dio la bienvenida, pero advirtió a los cubanos no arriesgar sus vidas cruzando por mar el estrecho de Florida, mientras que el Directorio Democrático Cubano las calificó de "cosméticas" e "insignificantes".
"En materia de derechos y libertades civiles lo ocurrido con las regulaciones es insignificante", opinó.




