Buenos Aires, 27 Nov (Notimex).- El primer juicio por esclavitud sexual en Argentina culminará la semana próxima en medio de una fuerte expectativa porque se esperan condenas de 25 años de prisión que sentarían precedentes para otros casos.
El proceso investiga la desaparición de Marita Verón, una joven secuestrada hace 10 años en la norteña provincia de Tucumán, ubicada a mil 200 kilómetros de Buenos Aires, y cuyo caso se convirtió en un emblema de la lucha contra la trata de personas.
La desaparición de Verón hubiera quedado como una más de las muchas que ocurren en el norte de Argentina, pero su madre, Susana Trimarco, organizó marchas, denunció a policías cómplices y nunca se calló pese a las amenazas que sufrió.
Trimarco se infiltró en los burdeles y descubrió la larga cadena de complicidades que permiten la explotación sexual, lo que la convirtió desde hace una década en una de las principales luchadoras sociales de este país.
Durante este tiempo, gracias a su trabajo pudo liberar a más de 200 mujeres que estaban esclavizadas, muchas de las cuales corroboraron que habían visto a su hija Marita en algunos de los prostíbulos.
En el juicio que comenzó en febrero pasado están imputados seis mujeres y siete hombres, acusados de sustracción, retención y ocultamiento agravado de Verón por su condición de mujer, y promoción de la prostitución.
En sus respectivos alegatos, el representante del Ministerio Público Fiscal y la querella solicitaron penas de hasta 25 años de prisión para todos ellos, pese a que han negado los cargos.
La trata de personas fue, hasta ahora, una tragedia silenciada por los prejuicios sociales en contra de las prostitutas y por la red de protección política que cubre a las organizaciones que captaban mujeres para luego explotarlas sexualmente.




