Los países del G20 finalizaron hoy la cumbre de Cannes sin un acuerdo sustancial. Pese a que en el comunicado oficial el grupo asegura haber consolidado "una estrategia global para el crecimiento y el empleo, que insiste en la coordinación de todos sus miembros", los especialistas, incluso, algunos mandatarios mostraron sus reservas ante los resultados de la cumbre.
La canciller alemana, Angela Merkel, es una de las principales figuras que hicieron público su pesimismo por la falta de acuerdos acerca del refuerzo del Fondo Monetario Internacional (FMi) para apoyar a la zona euro.
Merkel reconoció que los países no han sido capaces para llegar a un acuerdo sobre cómo robustecer los mecanismos de ayuda del FMI. También calificó de "incierta" la participación del FMI y de los países más poderosos del mundo en el fondo de rescate de la zona euro, que pretende obtener aportaciones externas de inversores públicos y privados por valor de al menos un billón de euros.
"Todos los miembros del FMI han sido invitados a participar voluntariamente en el fondo (EFSF, por sus siglas en inglés), en la proporción que consideren apropiada", ha dicho en rueda de prensa. Por el momento, "hay algunos países que han asegurado que cooperarán, pero otros han planteado dudas y su aportación dependerá de la forma final que adquiera el nuevo vehículo".
De acuerdo com una nota publicada por El Mundo, uno de los países que ha mostrado sus reservas es Brasil, pues según explicó su presidenta, Dilma Rouseff, quien es partidaria de ayudar reforzando el FMI, pero no de manera directa al fondo de rescate.
Por su parte, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, se felicitó en rueda de prensa por los resultados de la cumbre de Cannes, en la que, a diferencia de las otras, según su opinión, cada país se ha comprometido a adoptar medidas en favor de la recuperación mundial según sus condiciones económicas.
Las economías avanzadas se han comprometido "a adoptar políticas para restaurar la confianza" y seguir "de una manera clara y creíble" con las medidas para la consolidación fiscal, señaló Sarkozy.
El presidente francés se refirió a la actitud de firmeza con Grecia "que ha suscitado en ese país una toma de conciencia política indispensable" que, a su juicio, está creando "un consenso sobre el acuerdo del 27 de octubre".
Por otra parte, Sarkozy se felicitó por el hecho de que Italia haya adoptado "medidas para renovar la confianza", como es el haber pedido a la Comisión y al FMI que vigilen la implementación de sus reformas.
De acuerdo con el comunicado oficial, los países que tengan superávit por cuenta corriente deben comprometerse a reformas que incentiven la demanda interna, acompañadas además con una mayor flexibilidad en los tipos de cambio, según el comunicado final.
Los países desarrollados del G20 se han comprometido a adoptar "políticas para reconstruir la confianza y promover el crecimiento", además de implementar medidas específicas para alcanzar la consolidación fiscal.
En este apartado, el comunicado del G20 se refiere a Italia, que se comprometió a reducir a partir de 2012 su deuda, objetivo basado en la implementación del acuerdo fiscal aprobado el pasado verano y que asciende a 60 mil millones de euros.
Australia, Canadá, Francia, Alemania, Italia, Corea, España, el Reino Unido y Estados Unidos reafirmaron su compromiso con la consolidación fiscal y con la reducción del déficit en 2013 hasta niveles de 2010, así como a estabilizar o reducir sus ratios de deuda para 2016.
Estados Unidos se compromete a implementar un paquete de medidas a corto y largo plazo para sostener la recuperación.
Australia, Brasil, Canadá, China, Alemania, Corea del Sur e Indonesia, con finanzas públicas muy saneadas, se comprometen "teniendo en cuenta las circunstancias nacionales", a estimular medidas fiscales que impulsen el crecimiento y la demanda.
Alemania se ha comprometido, según el comunicado del G20, a implementar medidas que propicien el consumo privado y la inversión.
Pos su parte, las propuestas más pobres son las de Brasil, India, Indonesia, México, Arabia Saudí y Sudáfrica, quienes se comprometieron a invertir sólo en infraestructuras.
Como ya se había anunciado, México asumió este viernes la presidencia del G20. Nuestro país sucede a Francia, que culminó su presidencia con la reciente cumbre. La próxima reunión del grupo se celebrará el 18 y 19 de junio en Los Cabos, Baja California.
(Con información de EFE y El Mundo)




