Crisis obliga a Irlanda a paralizar construcción del metro en Dublín

10/11/2011 - 8:28 am

Dublín, 10 nov (EFE).- El Gobierno irlandés presentó hoy un plan de recorte del gasto en infraestructura encaminado a ahorrar 755 millones de euros en 2012, lo que paralizará la construcción de una línea de metro en la capital y la expansión de su red de tren metropolitana.

Aunque el comienzo de la crisis económica en 2008 ya hizo congelar el proyecto del metro, el Ejecutivo de coalición entre conservadores y laboristas salido de las urnas el pasado febrero lo ha aparcado definitivamente hasta nuevo aviso.

Inicialmente, el proyecto preveía la construcción de una línea de metro que uniese la zona norte de la capital irlandesa con el aeropuerto, situado a unos 10 kilómetros del centro de la ciudad.

El Gobierno también dejará para más adelante la ampliación de la línea de tren DART (Tránsito Rápido del Área de Dublín), que preveía la construcción de varios tramos subterráneos para descongestionar así el tráfico dublinés.

Sí se acometerá, sin embargo, la unión y ampliación de las dos líneas del Luas (tranvía), que hasta la fecha solo ofrece un limitado servicio al cruzar la capital de este a oeste y de norte a sur.

El ministro irlandés de Gasto Público, Brendan Howlin, informó hoy de que la inversión total en capital para 2012 será de 3.900 millones de euros, mientras que para el próximo cuatrienio la cifra será de 17.000 millones de euros.

El dirigente laborista aseguró que la cancelación de ciertos proyectos responde a la apuesta del Gobierno por centrar sus esfuerzos y recursos sobre otros sectores, como la educación, la vivienda y la sanidad, así como en políticas de creación de empleo.

La sanidad, por ejemplo, se beneficiará de un presupuesto de más de 2.000 millones para el próximo lustro, lo que permitirá la construcción del Proyecto de Oncología y Radiación Nacional, el Hospital Central Mental y el Hospital Nacional Infantil.

Asimismo, el ministro recordó que los cambios en la demografía del país para la próxima década, que prevé un número de 70.000 alumnos extra, obliga a gastar unos 1.000 millones de euros para erigir 20 escuelas de primaria y otras 20 de secundaria.

"Nuestra obligación es garantizar que sanearemos las cuentas públicas para que estos proyectos se puedan llevar a cabo en un futuro no demasiado lejano", explicó Howlin. EFE

Redacción/SinEmbargo

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