El viernes 25 de noviembre, el Sol que alumbra la Antártida, Nueva Zelanda, Tasmania y Sudáfrica desaparecerá para convertirse en un estrecho aro luminoso. El fenómeno, llamado eclipse anular, no es tan espectacular como los totales, pero tiene también una gran belleza y, seguramente, proporcionará hermosas fotografías. Este eclipse parcial será el último del año y también el más duradero.
El eclipse alcanzará su magnitud máxima –la fracción máxima de diámetro solar cubierta por la Luna–, y en ese momento el 87% de su superficie permanecerá en la sombra. Debido a su localización, será difícil de observar, ya que las zonas donde la visibilidad del eclipse es óptima se encuentran en latitudes del hemisferio Sur donde la mayor parte de la superficie terrestre está cubierta por los océanos.
Un eclipse anular es similar al total, con la excepción de que la Luna está a una distancia mayor de la Tierra en su órbita y por eso no cubre completamente el disco del Sol. En vez de provocar la oscuridad total sobre la Tierra, un brillante anillo de luz permanece visible alrededor de la silueta de la Luna.
El próximo, hasta mayo de 2012
El próximo eclipse solar se producirá el 20 de mayo de 2012. También será anular y un poco más oscuro que el de este viernes. El 13 de noviembre del mismo año se espera el eclipse más hermoso, uno total que será visible desde Australia, Nueva Zelanda y América del Sur. Grupos de aficionados ya se han organizado para viajar a esos lugares y poder presenciarlo con sus telescopios.
No tan espectacular como los solares, pero también fantástico y muy visible para todos los observadores del hemisferio norte, será el eclipse de Luna del próximo 10 de diciembre.
El más largo del milenio
El eclipse anular de sol más largo del milenio duró más de 11 minutos y se registró el 15 de enero de 2010. Se pudo ver desde la mayoría de los países del sudeste asiático y África.
El fenómeno sucede cuando la luna se interpone entre la tierra y el sol sin cubrir por completo al astro y dibujando en el cielo un anillo de luz. Este eclipse anular trazó una ruta de 300 kilómetros de ancho a través de África central, el Océano Índico y el sur de Asia.
Birmania (Myanmar) es la nación donde mejor se contempló este raro fenómeno astronómico y donde alcanzó su duración máxima.




