Enfrentamiento entre aficionados brasileños deja tres heridos, uno de gravedad; tras una hora, reanudan el partido

08/12/2013 - 5:05 pm

Joinville (Brasil), 8 nov (dpa) - Tres aficionados resultaron heridos hoy -dos de ellos en estado delicado- durante un violento enfrentamiento entre aficionados ocurrido durante el encuentro entre Vasco da Gama y Atlético Paranaense, en la última fecha del Campeonato Brasileño.

Así lo confirmó el médico que brindó los primeros auxilios a los heridos, José Eduardo Dias.

"Cuando los llevamos estaban conscientes. (...) Un hincha está aparentemente en estado grave y el segundo caso es de amplia complejidad. Un tercero sufrió un trauma leve. Un aficionado prefirió no ser llevado al hospital", dijo el médico, citado por el portal del diario deportivo Lance.

La riña ocurrió cuando corrían 16 minutos de juego, y el Paranaense, que juega de local en el estadio Arena Joinville, en el estado de Santa Catarina, iba ganando 1-0.

El partido, que fue interrumpido por más de una hora a raíz de los enfrentamientos, es crucial para ambos equipos, puesto que los cariocas se juegan el descenso a la segunda división y los paranaenses el pase a la Copa Libertadores.

El partido fue reanudado, aun cuando la dirección de Vasco se manifestó contraria a proseguir el partido.

El aficionado que está en situación más delicada fue brutalmente golpeado con puntapiés, pedazos de tablas y golpes de puño, y tuvo que ser retirado por un helicóptero en camilla, semidesnudo.

Algunos jugadores llegaron a llorar frente a las cámaras de televisión, pidiendo para que la violencia se detuviera.

"Infelizmente tenemos que continuar. Tratábamos de sacar a los fanáticos de Atlético (del medio de los rivales violentos). Veíamos al muchacho acostado, recibiendo patadas, golpes de madera. Es un ser humano. Esto debe parar. Les pedíamos que pararan, y no nos escuchaban", expresó ante las cámaras el delantero de Paranaense Luiz Alberto.

Por su parte, Wendel, de Vasco, también expresó "tristeza" por los enfrentamientos. "No tengo palabras. Pudimos ver una persona en el piso, no sé qué sucedió. Esto es otro desastre en nuestro fútbol brasileño. Año de Mundial, año en que Brasil será visto por todo el mundo. Es difícil... es difícil pensar en salvar al equipo del descenso y espero que no haya ocurrido lo peor", expresó, ante rumores sobre la presunta muerte del aficionado.

Por disposición del Ministerio Público, la seguridad en el interior del estadio estaba a cargo de guardias de seguridad privados, por lo que la Policía Militarizada solo intervino para contener la pelea, cinco minutos después de que comenzara, y dispersó a los violentos disparando balas de goma.

Redacción/SinEmbargo

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