La Habana, 3 Mar (Notimex).- Autoridades cubanas analizaron las fallas en el proceso inversionista en el país, entre las que incluyeron el insuficiente control, la incorrecta gestión en las importaciones y la baja productividad.
Otros errores son la sobreestimación en la planificación anual, deficiencias en la contratación, falta de exigencia ante obras mal ejecutadas y el déficit de constructores, según un reporte divulgado por medios oficiales.
La presentación de las principales deficiencias detectadas y medidas para contrarrestarlas correspondió al ministro de Economía y Planificación, Adel Yzquierdo, durante un reciente Consejo de Ministros.
En el cónclave, efectuado el sábado pasado, Yzquierdo citó como ejemplos del mal trabajo la reparación de ómnibus en la capital, el montaje de plantas de hormigón para programas de viviendas en La Habana y Santiago de Cuba y una fábrica de leche en polvo de Camagüey.
Las versiones publicadas por la prensa estatal carecen de cifras comparativas y montos de cuánto han costado al país estos errores en las inversiones, consideradas motor del desarrollo económico y social.
La economía cubana cerró el año 2013 con un crecimiento de 2.7 por ciento (de un 3.6 por ciento pronosticado) que, según expertos, confirma una tendencia al estancamiento desde 2009, la cual se mantiene a pesar del proceso de “actualización” del actual modelo.
El análisis crítico del mal resultado de estas inversiones ocupó parte de la reunión que fue encabezada por el presidente Raúl Castro, quien recordó la reiteración durante años de los problemas en el proceso inversionista.
El gobernante cubano demandó la necesidad de exigir a cada cual por lo que tiene que cumplir y adoptar las medidas pertinentes con los implicados en las violaciones. "Quienes hagan mal las cosas tienen que rendir cuentas por ello", puntualizó.
Durante la reunión, Castro llamó a un análisis "crítico y constructivo" de las reformas para la "actualización" del modelo económico y reiteró su carácter gradual, sin apresuramientos.
Yzquierdo mencionó algunas medidas para atacar estas deficiencias, entre ellas visitas a los consejos de administración provinciales, supervisiones a una muestra representativa de inversiones, así como la capacitación de quienes intervienen en estos trabajos.
Aunque el programa de reformas de Castro ha abierto espacio al llamado sector no estatal (privado), el Estado ha ratificado su control sobre los principales sectores económicos del país y la supremacía de la planificación central al estilo del desaparecido bloque soviético.




