Quito, 4 mar (dpa) – La defensa de pobladores amazónicos de Ecuador dijo hoy que apelará de manera inmediata una sentencia de Nueva York que prohíbe ejecutar en Estados Unidos una multa de 9.500 millones de dólares emitida por Ecuador contra Chevron por delitos ambientales cometidos en el país sudamericano.
El abogado de los demandantes, Juan Pablo Sáenz, expresó que la sentencia emitida por el magistrado estadounidense Lewis Kaplan es “un fallo injusto, producido por un juez ilegítimo, dentro de un proceso absurdo”, por lo cual se apelará ante cortes superiores de Estados Unidos, aseguró.
Sáenz anunció que apelarán ante el Segundo Circuito de Cortes de Apelaciones de Estados Unidos, estrado superior al de Kaplan, y señaló que “los argumentos de fondo para la apelación son sólidos” y servirán para que “este absurdo jurídico pueda revertirse en el futuro cercano”.
La sentencia de Kaplan se basa en que en la demanda de Chevron se encuentran pruebas “convincentes” de que la contraparte sobornó a un juez ecuatoriano para emitir una sentencia a favor de los pobladores afectados en su salud por contaminación ambiental.
La decisión de este martes prohíbe hacer cumplir en Estados Unidos la indemnización por 9.500 millones de dólares a la que la justicia ecuatoriana obligaba pagar.
Al respecto, Sáenz indicó a la agencia gubernamental Andes que el dictamen se circunscribe solo a los Estados Unidos y “que las acciones de ejecución en otros países no tienen por qué verse afectadas”.
Los abogados ecuatorianos han iniciado acciones de cobro en contra de Chevron en Argentina, Canadá y Brasil y anunciaron que proseguirán procesos en los países donde la multinacional tenga activos.
Chevron, que adquirió Texaco en 2001, está acusada de arrojar a ríos ecuatorianos unos 18.000 millones de galones de desechos tóxicos durante su operación petrolera entre 1964 y 1990.
Por esa contaminación fallecieron pobladores y otros sufren graves afectaciones de salud además de que aún hoy persisten en unos 400 lugares piscinas de petróleo tal cual las dejó la Texaco en suelo ecuatoriano.
El gobierno de Ecuador, al que Chevron pretende inmiscuir en el proceso por medio de un juicio en un tribunal arbitral de La Haya, proclamó paralelamente a la ejecución de la sentencia una campaña que denominó “la mano sucia de Chevron”, que busca difundir a nivel internacional los perjuicios a la naturaleza que ocasionó Chevron-Texaco.




