Ciudad de México, 5 de marzo (SinEmbargo).– El sacerdote Gregorio López, mejor conocido como el Padre Goyo, anunció que viajará a Roma para concluir un estudio religioso, por lo que se retirará del movimiento para expulsar a los grupos del crimen organizado que encabezó en Apatzingán, Michoacán, junto con los grupos de autodefensa.
De acuerdo con la agencia Quadratín, esta tarde el Padre Goyo también interpuso una denuncia penal por difamación e injurias en contra del Alcalde de Apatizngán, Uriel Chávez Mendoza, a quien ha acusado en diversas ocasiones de estar ligado al cártel de Los Caballeros Templarios.
“Me siento cansado, me siento enfadado y es momento de hacer una pausa”, dijo al salir de la Subprocuraduría Regional de Justicia en Morelia, donde interpuso la denuncia contra el Edil y también confirmó su ausencia de dos meses en México.
Minutos antes, el Comisionado para la Paz y el Desarrollo Integral de Michoacán, Alfredo Castillo Cervantes, informó que el Padre Goyo fue requerido por la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), en su calidad de ciudadano. El objetivo, planteó, es que presente ante el Ministerio Público correspondiente, las denuncias, dichos y soporte de cualquier cosa que quiera manifestar.
“La Procuraduría General de justicia le ha requerido al Padre, en su calidad de ciudadano, que presente ante el Ministerio Público las denuncias, los dichos, el soporte de lo que quiera manifestar para que sea el Ministerio Público quien realice las diligencias pertinentes”, dijo en rueda de prensa.
El lunes pasado, el Presidente Municipal de Apatzingán, Uriel Chávez Mendoza, acompañado de aproximadamente 200 empleados del Ayuntamiento, así como por varios de sus familiares, llamó “viejo mentiroso” al Padre Gregorio López Gerónimo, a quien retó para que “de frente” le hiciera las acusaciones que tuviera en su contra.
En tono de ultimátum el Edil expresó: “Pobre del Padre Goyo, y lo culpo de toda la sangre de gente inocente que pueda correr en este municipio”.
Los trabajadores de la Presidencia se apostaron frente a la Alcaldía, con pancartas en favor de Uriel Chávez, mientras que del lado contrario (en la plaza principal de esta ciudad) se encontraban cientos de apatzinguenses que exigían la renuncia del edil.
Posteriormente, al lugar llegó Chávez Mendoza quien subió a un estrado colocado a las afueras del Ayuntamiento, donde comenzó a hablar por micrófono y sus palabras fueron principalmente dirigidas contra del Padre Goyo.
Sus acusaciones fueron apoyadas por cartulinas que los propios burócratas de la Presidencia traían, en las cuales se podía leer: “Fuera el Padre Goyo”, “Padre Goyo reconozca a sus hijos de Nueva Italia” y “Miente Goyo al celebrar misa”.
Varios de los pobladores de Apatzingán llamaban “acarreados” a los empleados del Gobierno Municipal, pues dijeron que claramente fueron utilizados por Uriel Chávez para atacar moralmente al clérigo López Gerónimo.
También indicaron que gente del Mercado Municipal supuestamente también fue “acarreada” para que participara a favor del mandatario municipal.
Por su parte, el Edil expresó: “Todo lo que ha dicho el Padre Goyo de mi persona es falso ¡Viejo mentiroso! No sabe ni lo que dice, es una persona inculta, pero aun así, lo invito a que se siente con un servidor para platicar para ver qué es lo que trae conmigo, qué es lo que quiere. Yo quiero la paz del municipio y, si todos quieren la paz, va a haber buenos acuerdos y si no, pobre del Padre Goyo. Yo lo culpo de toda la sangre de gente inocente que pueda correr”.
Incluso, en medio de la cobertura noticiosa, los representantes de la prensa tuvieron roces con los empleados de la Alcaldía, entre ellos la directora de Comunicación Social del Gobierno de Apatzingán, Cecilia Vázquez Diazbarriga.
La directora, quien de forma amenazante trató de intimidar a algunos periodistas solo por emitir el comentario, dijo: “¿Y en esto es en lo que se gastan el erario público?”, en alusión a las lonas y las pancartas que la misma Presidencia utilizó para realizar su manifestación en apoyo al edil y en contra del Padre Goyo , con lo cual irónicamente la empleada del Ayuntamiento quiso coartar la libertad de expresión de los reporteros.
Posteriormente, la confrontación entre los dos grupos (los trabajadores de la alcaldía y los habitantes que pedían la salida de Uriel Chávez) continúo, hasta que integrantes del Consejo de Autodefensa de Apatzingán entraron a las oficinas municipales en punto de las 11:20 horas, mismas que recorrieron y luego salieron de nuevo a la calle; en tanto al mediodía el presidente Chávez Mendoza abandonó el sitio, resguardado por la Policía Federal. MÁS INFORMACIÓN AQUÍ.
De esta forma, las instalaciones municipales cerraron y quedaron guarecidas por policías federales y elementos del Ejército Mexicano, en un panorama de tensa calma.




