
Ciudad de México, 10 de marzo (SinEmbargo).- Entrevistada por la periodista Karina Micheletto para el periódico argentino Página 12, la escritora brasileña Ana María Machado, afirmó que “despertar la curiosidad” es la clave para que los niños se aficionen a los libros y disfruten de los beneficios que tiene la literatura en su crecimiento y desarrollo intelectual.
“Quise leer cuando era niña porque mi mamá y mi papá leían. A veces me acercaba a ellos y me decían: espera un poquito, ya termino, no puedo atenderte ahora. ¿Qué es eso que tienen ellos, que es más importante que yo? ¡Lo quiero para mí!
El hecho de que los adultos lean y hablen de libros, se interesen por libros, va a hacer que los niños lean, les va a dar el ejemplo y despertar la curiosidad. Eso quizá sea posible un día. Pero la otra cosa es todavía más difícil y lograrlo sí que sería un cambio radical”, dijo la autora en la entrevista mencionada.
Machado es una de las más importantes autoras del género infantil y como tal obtuvo en 2012, en el marco de la XXVII edición de la Feria Internacional del Libro en Guadalajara, el premio SM de Literatura Infantil y Juvenil, dotado con 30 mil dólares, por una obra que se distingue “por un lenguaje cuidadoso, lírico y ameno que recupera la riqueza de la oralidad”, según dijo el jurado.
Con una trayectoria de más de cuatro décadas y 105 publicaciones dirigidas a los más jóvenes, en las que trata "un amplio registro de temas", la escritora nacida en Río de Janeiro en 1941, ha "revolucionado las nociones de género, tradición y de alteridad que han contribuido a la formación ética del lector", agregaron los jueces en dicha ocasión.

Machado estudió pintura en el Museo de Arte Moderno de Río de Janeiro y de Nueva York. En 1997 obtuvo el Premio Jabuti y en el 2000 el Hans Christian Andersen, el galardón más prestigioso de las letras infantiles.
Aunque ha publicado una decena de títulos para adultos, se ha dedicado más a la literatura infantil con obras como El pequeño Pedro y su buey volador (1979) y Érase una vez tres (1980), además de textos de corte ecológico como Un montón de unicornios (1983) y Gente, animal, planta: el mundo me encanta (1984).
Es miembro de la Academia Brasileña de las Letras.
DAR EL EJEMPLO ES SUSTANCIAL
Como ávida lectora que también es y consciente de los beneficios que la literatura produce en los primeros años de vida de una persona, Machado cree que leer es contagioso y que son los maestros quienes deben dar el ejemplo, puesto que “sin un adulto que un niño admira jamás habla de un libro, ese chico no va a leer”, dijo a Página 12.
“La adolescencia es la edad en que se buscan modelos fuera de la familia, son los cantores, los atletas, los maestros, los modelos. Si esos modelos no hablan de libros, no los recomiendan, no están cerca de los libros, la lectura pierde interés para el adolescente”, agregó.
“Quien lee sabe lo lindo que es hablar de libros, ¿no? Escuchar a alguien que lee un poema, leer para quien amamos, repetir en voz alta la frase que nos gustó. Todo eso, que es tan natural para quien lee, quien no lee no lo entiende y cree que ese tiempo en la escuela es perdido”, afirmó.




