Ciudad de México, 26 de abril (SinEmbargo).- El 22 de abril, organizaciones sociales interpusieron ante el Poder Judicial un amparo en contra de la nueva ley del etiquetado frontal de alimentos y bebidas propuesto por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).
De acuerdo con los inconformes, encabezados por El Poder del Consumidor y la Fundación Interamericana del Corazón de México, el etiquetado es confuso, está incompleto y no es entendible por la mayor parte de la población mexicana, lo que llevaría a que los consumidores no tuvieran la oportunidad de valorar lo que están comiendo o bebiendo.
Especialistas internacionales, entre ellos, científicos, investigadores y defensores de la salud pública, también expresaron su preocupación por las nuevas normas del etiquetado en alimentos y bebidas no alcohólicas publicadas en el Diario Oficial de la Federación, ya que consideraron que bajo los criterios con que fueron elaboradas, no ayudarán a combatir la obesidad que ya afecta a siete de cada 10 mexicanos.
De acuerdo con la Cofepris, los alimentos y bebidas no alcohólicas deberán exhibir un etiquetado frontal claro para los consumidores, sobre las calorías que contiene cada producto y contar con un sello de calidad nutricional.
Pero los detractores de la normatividad cuestionan que con los nuevos lineamientos sólo se tendrán que mostrar los azúcares totales y no los añadidos por la industria, “lo que significa que se están mezclando los azúcares naturales que tienen por origen los alimentos y que están recomendados en una dieta diaria con los azúcares que se agregan a cualquier producto y que deben mostrar un máximo tolerable de acuerdo con la OMS [Organización Mundial de la Salud]”.
De acuerdo con una investigación que realizó el Instituto Nacional de Salud Pública entre 122 estudiantes de nutrición, se concluyó que el 67.9 por ciento conoce el etiquetado frontal GDA –el cual fue propuesto por la Cofepris– sin embargo, sólo 12.5 por ciento fue capaz de definirlo correctamente.
Sólo el 31.7 por ciento de las personas consultadas fueron capaces de estimar correctamente el contenido energético total del producto.
Los inconformes consideran que los criterios establecidos en el nuevo Decreto van en contra de lo que marca la Organización Mundial de la Salud así como los que retoma la Estrategia Nacional contra la Obesidad y a Diabetes.
Cuestionan que dentro estos lineamientos se encuentra un apartado sobre el “Distintivo Nutrimental”, cuyo uso no será obligatorio, sino voluntario, lo que traerá como consecuencia una gran confusión al consumidor, al avalar como productos saludables aquellos que no lo son.
Por ejemplo, en la categoría de jugos y néctares se está permitiendo el equivalente a seis cucharadas de azúcar por 250 mililitros. En este sentido, un Jumex de 400 mililitros podría contar con el distintivo aun cuando esté rebasando las 10 cucharadas de azúcar.
El criterio para cereales se basa en que cada 100 gramos pueden tener hasta seis cucharadas de azúcar, al igual que las galletas, por lo que productos como las Barritas Marinela podrán contar con este distintivo.
“Con un sólo producto de este tipo, un adulto llegaría a consumir el máximo tolerable de azúcar durante todo un día. En el caso de los niños, que son los mayores consumidores de estos productos, estaríamos hablando que su consumo rebasaría el tope permitido por día, que es la mitad de un adulto”, informaron los grupos inconformes.




