Muere asesinado el militar brasileño que confesó torturas en dictadura

25/04/2014 - 11:44 pm

Río de Janeiro, 25 abr (dpa) - El coronel retirado Paulo Malhaes, quien confesó haber torturado y matado presos políticos durante la dictadura militar brasileña (1964-1985) fue asesinado por tres individuos que invadieron la chacra en la que vivía en la región de la Baixada Fluminense, en Río de Janeiro, informó hoy la policía.

Según informó el comisario adjunto de la División de Homicidios de la Baixada Fluminense, Fabio Salvadoretti, los investigadores no descartan por el momento ninguna hipótesis que explique el asesinato del coronel, de 74 años, quien fue hallado con señales de asfixia.

"En principio murió por asfixia. El cuerpo estaba acostado en el piso del cuarto, boca abajo, con el rostro pegado a la almohada. Todo indica que murió por obstrucción de las vías aéreas", dijo Salvadoretti.

"La investigación todavía está muy preliminar. Nada está siendo descartado. Puede haber sido un latrocinio (robo seguido de muerte), una venganza o un crimen relacionado con el testimonio que dio a la Comisión Nacional de la Verdad", precisó el comisario.

Agregó que además de matar al coronel, los delincuentes se llevaron teléfonos celulares, joyas, computadoras y al menos cuatro armas pertenecientes a la colección del militar.

Según el relato de la esposa del militar, ella y su marido llegaron a la residencia alrededor de las 14:00 horas del jueves y se encontraron con que los tres individuos, uno de ellos encapuchado, ya los aguardaban en el interior de la vivienda.

Ella y un empleado de la quinta fueron encerrados y atados en dos cuartos, mientras los delincuentes revisaban la casa y mataban a su marido.

Salvadoretti sospecha que el coronel fue asfixiado cerca de tres horas después de que el matrimonio llegara a la casa. Dijo que por el momento no hay indicios de que haya sido torturado.

Los delincuentes permanecieron en la casa hasta alrededor de las 22:00 horas, pero la policía, según el comisario, solo supo de lo ocurrido en la mañana de hoy.

Tanto la mujer del coronel como el casero declararon hoy ante la Policía Civil, que analiza las cámaras de seguridad de la residencia para intentar identificar a los invasores.

El pasado 25 de marzo, Malhaes se convirtió en el primer militar brasileño en admitir y dar detalles sobre cómo torturaba, mataba y ocultaba cadáveres de presos políticos el equipo de represión que actuó en los años '70 en la llamada Casa de la Muerte, que funcionó en Petrópolis, en la región serrana de Río de Janeiro.

El detallado testimonio fue dado por el militar ante la Comisión Nacional de la Verdad (CNV), instaurada por la presidenta Dilma Rousseff para investigar los delitos cometidos durante la dictadura.

Malhaes contó en la ocasión que el Ejército le ordenó desenterrar y hacer desaparecer el cuerpo del diputado Rubens Paiva, quien desapareció en 1971. Según afirmó, el "trabajo" acabó haciéndolo otra persona, por lo que no podía dar detalles sobre su paradero.

El asesinato de Malhaes generó preocupación en el ámbito de la CNV, cuyo coordinador, Pedro Dallari, solicitó al ministro de Justicia, José Eduardo Cardozo, que determine que la Policía Federal acompañe las investigaciones sobre el caso, por sospechar de que existen eventuales nexos entre la muerte y sus revelaciones.

"Por tratarse de una situación que involucra una investigación conducida por la CNV, que es un organismo federal, pedí que la Policía Federal fuese accionada para acompañar las investigaciones conducidas por la Policía Civil de Río", dijo Dallari.

Por su parte, el presidente de la Comisión Regional de la Verdad (CEV, por sus siglas en portugués) de Río de Janeiro, Wadih Damous, manejó la posibilidad de que la muerte del militar haya sido "una quema de archivo".

"Él fue un agente importante de la represión política en la época de la dictadura y era poseedor de muchas informaciones sobre los hechos que ocurrieron en los bastidores en aquella época. Es necesario que se abra con urgencia una investigación en el área federal para investigar los hechos ocurridos en el día de hoy", dijo Damous.

Agregó que, a su entender, las investigaciones deben hacerse "con mucho rigor", porque "todo lleva a pensar que fue asesinado".

También se manifestó sobre la muerte del coronel el politólogo y miembro de la CNV Paulo Sérgio Pinheiro, quien se encuentra actualmente en Chile, donde investiga la colaboración entre las dictaduras militares entre ambos países.

Dicha investigación se basa, entre otros elementos, en declaraciones de Malhaes, quien confirmó que torturadores brasileños fueron enviados a Chile poco después del golpe militar que puso fin al gobierno socialista de Salvador Allende y llevó al dictador Augusto Pinochet al poder.

Según Pinheiro, "si efectivamente se trata de una represalia por su testimonio a la Comisión de la Verdad, es evidente que eso es una señal de alerta para la sociedad, de que todavía existen grupos en Brasil que recurren a la violencia".

Redacción/SinEmbargo

Redacción/SinEmbargo

Lo dice el reportero