Caracas, 28 Abr (Notimex).- El deterioro de los indicadores de escasez, inflación y crecimiento, sumado a los retrasos del Banco Central de Venezuela (BCV) en publicar estos índices, han mermado la credibilidad de este país, advirtió hoy el economista José Guerra.
Tras conocer apenas el jueves que la inflación se situó en 4.1 por ciento en marzo, y extraoficialmente que la escasez fue de 29.4 por ciento, Guerra advirtió que Venezuela entró en un ciclo de escasez e inflación que incluso podría llevar a una hiperinflación.
"Estamos en un ciclo de inflación y escasez ya demasiado pronunciado y estamos en la etapa de la aceleración inflacionaria, cuidado con una hiperinflación", advirtió el catedrático de la pública Universidad Central de Venezuela (UCV).
El ex director del BCV, añadió que de momento "si no fuese por la escasez, la inflación sería muchísimo más fuerte, la escasez es la que te pone un límite al incremento de los productos que están regulados", pero incluso controlar precios puede ser insuficiente.
Guerra comentó que a estos problemas se suma la caída del crecimiento, que según el BCV en el cuarto semestre de 2013 la economía apenas creció 1.0 por ciento, algo que el economista privado consideró como la antesala de una recesión.
"Generalmente las recesiones terminan por contener la inflación, pero este no es el caso aquí, aquí se están acelerando la inflación, la escasez, en medio de una recesión de la economía", recalcó el experto para plasmar un cuadro sobre la economía venezolana.
Esta realidad ha venido acompañada por la decisión del BCV de retrasar la publicación de estos datos, de hecho el ente emisor lleva más de tres meses sin revelar índices de escasez, algo que para Guerra merma su credibilidad.
"Creo que el Banco Central terminó perdiendo ahí porque la credibilidad queda minada y la gente queda con dudas y con sospechas", añadió el catedrático, quien además tildó de "tontería" el retraso porque la cifra inflacionaria se filtró a la prensa.
Guerra subrayó que Venezuela está "en el peor de los mundos: inflación alta, escasez y recesión", algo que podría empujar al gobierno a una nueva devaluación de la moneda, el bolívar, para obtener más recursos por las exportaciones petroleras.
"La devaluación es la medida más a la mano porque no pueden emitir deuda en el exterior, los bancos no le prestan a Venezuela y el BCV no da para más. De manera tal que todo indica que la cosa se resolverá por la vía de la devaluación", auguró Guerra, finalmente.




