Kiev, 29 abr (EFE).- El secretario general de la OSCE, Lamberto Zanier, llegó hoy a Kiev para agilizar las negociaciones para la liberación de los inspectores militares europeos y el intérprete secuestrados por las milicias prorrusas.
Zanier se entrevistará con el ministro de Exteriores ucraniano, Andréi Deschitsa, cuya cartera anunció hoy la elaboración de un plan para liberar a los rehenes, según informaron las agencias locales.
El jefe de la OSCE también participará en una reunión con los representantes de las partes firmantes de los acuerdos de Ginebra: Ucrania, Rusia, Estados Unidos y la Unión Europea.
"Hemos elaborado un plan concreto para la liberación de los rehenes. Confiamos en su inmediata puesta en libertad", anunció hoy Daniíl Lubkivski, viceministro de Exteriores ucraniano, en rueda de prensa.
El diplomático destacó que el plan fue elaborado en colaboración con los representantes en Kiev de la OSCE, bajo cuyo amparo los inspectores se encontraban en territorio ucraniano.
En su opinión, los insurgentes que retienen a los inspectores no han presentado demandas puesto que carecen de una agenda política y únicamente siguen a rajatabla las órdenes de los servicios secretos rusos.
La portavoz de la Comisión Europea, Pia Hansen, condenó hoy el secuestro de los observadores y demandó la "inmediata liberación" de los inspectores retenidos por los separatistas en la localidad de Slaviansk, en la región minera de Donetsk, de mayoría rusófona.
El autoproclamado alcalde de Slaviansk, Viacheslav Ponomariov, aseguró que estaría dispuesto a liberar a los inspectores si las fuerzas de seguridad liberan a varios de los milicianos detenidos, como es el caso de su mano derecha, Ígor Perepechayenko.
"Varios de nuestros partidarios y amigos son retenidos por la junta (como llaman al Gobierno de Kiev). Si se presenta la oportunidad, estamos dispuestos al intercambio", dijo.
Los insurgentes pusieron el domingo en libertad al inspector sueco Thomas Johansson por motivos de salud y por el hecho de que su país no es miembro de la OTAN.
Occidente ha instado a Rusia a ejercer su influencia sobre las milicias prorrusas para que liberen a los secuestrados, a lo que Moscú ha respondido que su ascendencia sobre los insurgentes es mucho menor de lo que se cree.
Los insurgentes prorrusos acusan a los inspectores (tres alemanes, un polaco, un danés y un checo, además de un intérprete alemán) de espiar para la OTAN.
Esta acusación fue apoyada ayer en parte por Rusia, cuyo embajador ante la OSCE, Andréi Kelin, calificó de "irresponsable" y de "provocación" la presencia de los inspectores en el este de Ucrania en un momento de tanta tensión.EFE




