Ginebra, 12 Jul (Notimex).- Organismos humanitarios urgieron a la comunidad internacional a redoblar esfuerzos para evitar una hambruna en el Cuerno de África en donde 65 mil niños están en riesgo de morir por malnutrición debido a la peor sequía en décadas.
La portavoz del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), Marixie Mercado, urgió a la comunidad de donantes a “evitar una catástrofe humanitaria” en los países del Cuerno de África como Somalia, Etiopía, Yibuti y especialmente en Kenia en donde 65 mil niños están en riesgo inminente de morir si no son atendidos con urgencia.
“Los acontecimientos se desarrollan rápidamente cuando hay este estado generalizado de malnutrición severa”, advirtió Mercado en rueda de prensa.
“Un niño con desnutrición severa no puede esperar, tiene que ser atendido de inmediato de lo contrario las consecuencias serán fatales”, alertó el portavoz de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tarik Jasarevic.
El principal objetivo en esta crisis es evitar “un exceso innecesario de mortalidad” por malnutrición y brotes de epidemias, dijo Jasarevic.
El círculo vicioso de hambre, salud, y pobreza se hace más profundo pues se suman factores adicionales como el aumento de enfermedades transmisibles como cólera, fiebre tifoidea, diarrea, infecciones respiratorias agudas y sarampión, agregó.
UNICEF consideró remotas las perspectivas de una rápida recuperación antes del final de año y subrayó la necesidad actuar de inmediato.
“No podemos hacer esto sin fondos. En este punto, hemos recibido el 62 por ciento de nuestra solicitud de fondos para Somalia, el 25 por ciento en Etiopía, y 26 por ciento para Kenia”, refirió Mercado.
Sólo en Kenya, alrededor de 3.5 millones de personas están ya en estado de inseguridad alimentaria. Se calcula que uno de cada cuatro niños presenta desnutrición aguda.
En toda la región se estima que al menos 10 millones de personas padecen hambre.
Por su parte, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para Refugiados (ACNUR) espera la respuesta del gobierno de Kenia para poder acondicionar otro campamento, pues en Dadaab planeado para acoger a 90 mil personas, viven 360 mil y ya no hay cupo para más.
Grupos masivos de personas llegan al campamento después de días de caminar bajo el sol ardiente, muchas madres han perdido a sus hijos en el camino por falta de agua y alimento, el panorama es desesperado, indicó Adrian Edwards portavoz del ACNUR.
Aunado a éstos últimos reportes señalan que se ha cuadriplicado el número de casos de violencia sexual dentro del campamento de Dadaab.
“Es urgente una respuesta internacional rápida y substancial en respuesta a esta crisis”, llamó ACNUR.




