Dallas, 12 Jul (Notimex).- Los muros, barreras y vallas construidas a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México, representan una importante amenaza para las poblaciones de vida silvestre, de acuerdo con un estudio difundido hoy por la Universidad de Texas en Austin.
El informe rastreó el comportamiento de 313 animales de múltiples especies, incluidos reptiles y anfibios, que habitan en las áreas fronterizas, especialmente en los extremos este y oeste, en las costas de California y Texas.
Asimismo, determinó que las estructuras fronterizas han hecho más vulnerable a un buen número de especies.
“La frontera México-Estados Unidos se extiende por regiones de extraordinaria diversidad biológica, así como de intenso impacto humano”, dijo Jesse Lasky, del Laboratorio de Biología Integrativa de la Universidad de Texas, en Austin, quien encabezó el estudio.
“La pérdida de la diversidad biológica puede tener un impacto negativo en los servicios de los ecosistemas, que son la base de nuestro sistema de soporte vital”, indicó, al explicar las razones que lo condujeron a analizar los efectos de los muros fronterizos.
“Nuestro estudio es el primer análisis exhaustivo de las amenazas a las especies en toda la frontera con México”, aseguró Lasky.
“La extensión de estas vallas por el paisaje es muy grande, así que es importante para nosotros tener también una visión a gran escala de sus efectos en todo el continente”, precisó.
El estudio determinó que entre las especies de mayor riesgo por estas estructuras se encuentran cuatro que han sido clasificadas como amenazadas a nivel mundial, incluido el sapo arroyo, la rana de patas rojas de California y el Jaguarondi, una especie de gato montés.
“Hemos sido capaces de identificar una lista de especies animales que están en mayor riesgo y deben ser priorizados y monitoreados por el cambio”, producido por estas barreras, dijo Lasky.
Expresó su esperanza de que la investigación conduzca a tomar decisiones que contemplen como prioridad la conservación de la vida silvestre en la zona.
Los muros fronterizos de unos mil 400 kilómetros de extensión en su totalidad, fueron construidos por el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, como una forma de asegurar la frontera al frenar el tráfico de drogas e inmigrantes indocumentados al interior del país.
La dependencia federal pidió que para la edificación de las barreras se le exentara de realizar estudios de impacto ambiental y de aplicar las regulaciones ambientales existentes.




