Covid al aire
La pandemia de COVID-19, que incorporó a México hace casi un año –justo en febrero–, ha detonado toda clase de actividades criminales con Internet como su principal plataforma. Una de la más siniestras es la de la pedofilia, que se ha fortalecido con el confinamiento y por el acceso masivo que dan las redes sociales –y su endeble seguridad– a los cazadores de niñas, niños y adolescentes en el mundo. En el negocio del abuso y la explotación infantil, como otra pandemia incontrolable, México ocupa primer lugar en la difusión de pornografía infantil, según estableció un informe del Senado de la República y que confirmaron la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y el Departamento de Seguridad de Estados Unidos. Esta investigación, realizada por un equipo de periodistas, integrantes del Diplomado de Periodismo de Datos y Técnicas de Investigación –enfocadas al crimen organizado–, que fue impartido por la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, en la Ciudad de México, expone con detalles precisos esta alarmante realidad que amenaza a los menores de edad mexicanos, pero que se extiende a países como Estados Unidos, Colombia y Argentina, entre muchos otros, como sus principales focos. En acuerdo con los autores, SinEmbargo la publica aquí, en varias entregas.
La pandemia de COVID-19, que incorporó a México hace casi un año –justo en febrero–, ha detonado toda clase de actividades criminales con Internet como su principal plataforma. Una de la más siniestras es la de la pedofilia, que se ha fortalecido con el confinamiento y por el acceso masivo que dan las redes sociales –y su endeble seguridad– a los cazadores de niñas, niños y adolescentes en el mundo. En acuerdo con los autores, SinEmbargo la publica aquí, en varias entregas.