Si como algunos analistas y políticos especularon, la detención de Jorge Hank Rhon respondió a una estrategia del gobierno federal para debilitar la campaña de los priístas en el Estado de México, a la que algunos incluso llamaron “terrorismo electoral”, las cifras muestran que los mexiquenses ni cuenta se han dado de la detención del ex alcalde priísta de Tijuana y que si esa fue la motivación central del gobierno federal, entonces fue totalmente equivocada.

Las cifras de Gabinete de Comunicación Estratégica, difundidas esta noche por Milenio Televisión, evidenciaron que, tras 48 horas del arresto de Jorge Hank Rhon, el candidato panista Luis Felipe Bravo Mena sigue cayendo en las preferencias electorales, pues perdió dos puntos en el lapso de referencia para situarse en 13.1% de las preferencias ciudadanas, 38.4 puntos atrás del candidato priísta Eruviel Ávila.