Tokio, 8 Jun (Notimex).- Cerca del 80 por ciento de los 380 hospitales en las norestes prefecturas de Iwate, Miyagi y Fukushima quedaron severamente dañados por el terremoto y posterior tsunami de marzo pasado, informaron hoy autoridades locales.

Al menos 289 hospitales con 20 camas o más quedaron destruidos en parte mientras 11 están inservibles en las tres prefecturas más afectadas por el desastre natural, de acuerdo con un reporte de los ministerios de Salud, Trabajo y Bienestar Social.

Hasta mayo 17, sólo 19 hospitales aceptaban un limitado número de pacientes, mientras 17 se declararon incapaces de funcionar, otros 21 fueron forzados a aceptar enfermos y 31 no pudieron reanudar actividades aunque trataron de trabajar en forma parcial.

Del total de seis mil 531 clínicas más pequeñas con 19 o menos camas, que incluye también servicios individuales como dentistas en esas tres prefecturas, 167 quedaron destruidos totalmente, mientras que en mil siete el daño es parcial.

El reporte se produce luego de que una Comisión Investigadora Independiente inició la indagación sobre la crisis en la central nuclear de Fukushima Daiichi, reportó la agencia japonesa de noticias Kyodo.

El grupo de expertos evaluará si en las primeras fases de la emergencia la Tokio Electric Power (Tepco), operadora de la planta, y las instituciones de gobierno adoptaron las medidas necesarias.

La comisión, compuesta en gran parte por académicos, está guiado por Yotaro Hatamura, profesor de la Universidad de Tokio y experto en análisis de los errores humanos.

La comisión prevé compilar un informe preliminar para fines de año, y presentar los resultados definitivos en el verano de 2012.

El gobierno de Japón ha reconocido que no estaba preparado para un accidente nuclear grave como el tsunami en Fukushima, y que los daños a los reactores y fugas de radiación fueron peores de lo que se pensaba en un principio.

En un informe que se presentará ante el organismo nuclear de la ONU, el gobierno también aceptó las fallas de diseño del reactor y la necesidad de mayor independencia para los reguladores nucleares del país.

Se informó que el combustible nuclear en tres reactores probablemente se haya fundido a través de los vasos de contención interior y no sólo el núcleo, después del terremoto y el tsunami del 11 de marzo que dejaron sin energía eléctrica a la planta de Fukushima Daiichi.