FOTOS TOMADAS DE TWITTER. POSIBLEMENTE DE GRUPO REFORMA

Secuencias de fotos y videos tomados este día por diversos medios de comunicación sugieren que los estudiantes asesinados durante una manifestación realizada en Chilpancingo, en la que pedían regreso a clases y oportunidades, recibieron tiros cuando no representaban un peligro.

Dos fotos en particular que circulan por Twitter, posiblemente de Grupo Reforma, muestran a uno de los dos asesinados mientras corre, y luego, momentos después, se le ve tirado en el piso.

Es el mismo que aparece muerto después, en una foto de Cuartoscuro.

El gobierno de Ángel Aguirre dijo esta tarde, después del asesinato de los dos jóvenes estudiantes (aunque se dice que tres) que “nuestra vocación no es la represión, sino el respeto de los derechos de todos”, pero no aclaró quién y por qué sus policías dispararon contra ellos.

Mientras, el subsecretario de Control Policial del Gobierno del Estado, Ramón Miguel Arreola, indicó que inmediatamente después que los estudiantes intentaron incendiar una de las gasolinera, llegaron los elementos antimotines de la Policía Federal, apoyados por policías estatales e incluso ministeriales, para desalojar el lugar.

“Todo se salió del control todo”, reconoció.

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) inició una queja de oficio por la muerte de dos jóvenes. En un comunicado, el organismo informó que luego de conocer los hechos, su presidente, Raúl Plascencia Villanueva, giró instrucciones al personal de la oficina regional en Guerrero para hacer contacto con los familiares de las víctimas para ofrecerles atención.

El ombudsman nacional explicó que la atención comprende acompañamiento, apoyo jurídico, psicológico, y asegurarse de que reciban atención médica en caso de ser requerida.

Informó que permanecerá atenta a la actuación de servidores públicos encargados de cumplir y hacer cumplir la ley, de las investigaciones que emprendan para el esclarecimiento de esos hechos lamentables que por ningún motivo deben quedar impunes.

Después del análisis y valoración de las evidencias del caso se determinará lo que conforme a derecho corresponda.

En conferencia de prensa, por la noche, el procurador general de justicia de Guerrero, Alberto López informó que se decomisó un arma AK-47 “Cuerno de Chivo” a un joven manifestante de 19 años, quien ya se encuentra detenido, primero se le decomisó un cartucho y luego fue él quien los llevó al lugar donde tenía escondida el arma.

También el Ejército decomisó ocho granadas, dijo, de las cuales se desconoce el tipo.

“Lo anterior nos obliga a pensar que tras la manifestación de estudiantes pertenecientes a la Escuela Normal de Ayotzinapa hay intereses ajenos a la institución”.

COMUNICADO DE PRENSA DEL GOBIERNO DEL ESTADO

Ante los hechos suscitados la tarde de este lunes en Chilpancingo, el Gobierno del Estado de Guerrero reitera lo que ha planteado desde el inicio de la administración: como gobierno democrático nuestra vocación no es la represión, sino el respeto de los derechos de todos.

En lo que va del gobierno nunca se ha impedido la manifestación pública de las ideas que consagra la Constitución federal, mucho menos se han limitado las expresiones públicas de protesta.

Con la base estudiantil de la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” de Ayotzinapa, se ha propiciado por parte del gobierno estatal una total voluntad de diálogo para la solución de la problemática que plantean.

El gobernador Ángel Aguirre Rivero visitó incluso el plantel normalista, ubicado en la ciudad de Tixtla, donde convivió con los integrantes de la comunidad de la institución y de igual manera los ha recibido en el Palacio de Gobierno y en la residencia oficial Casa Guerrero.

No sólo se han analizado las demandas planteadas, sino que se han resuelto la mayoría de ellas y las que están pendientes, porque se salen de la capacidad resolutiva inmediata, se continúan gestionando a través del diálogo.
La titular y los más altos funcionarios de la Secretaría de Educación en Guerrero han sostenido más de 10 reuniones con los integrantes de la base estudiantil de la mencionada escuela Normal.

La administración que encabeza el gobernador Ángel Aguirre reitera su disposición para que los problemas y demandas de los diversos grupos de la sociedad guerrerense se resuelvan mediante el diálogo, el entendimiento y la concertación, con pleno respeto a la libre expresión de las ideas y manifestaciones, y sin más limitante que el respeto al marco normativo que nos rige, siempre con el indeclinable propósito de preservar la paz social que prevalece en la entidad.

Finalmente, el Gobierno del Estado reafirma su compromiso de que no variará su política de apertura hacia todos los sectores y grupos sociales y mantendrá abiertos los canales de comunicación y diálogo, así como la voluntad expresa de atender y resolver las demandas más sentidas de los guerrerenses.

 

“SE SALIÓ DE CONTROL”

El subsecretario de Control Policial del Gobierno del Estado, Ramón Miguel Arreola indicó que inmediatamente después que los estudiantes intentaron incendiar una de las gasolinera, llegaron los elementos antimotines de la Policía Federal, apoyados por policías estatales e incluso ministeriales, para desalojar el lugar.

De acuerdo con el periódico Novedades Acapulco, inmediatamente después de la llegada de los elementos policiacos, los estudiantes comenzaron a lanzar piedras hacia los agentes por lo que el general Arreola se acercó para intentar dialogar con los estudiantes. Sin embargo, iniciaron los golpes en donde él “resultó severamente golpeado”.

Al preguntarle qué era lo que había ocurrido, dijo que él intentó el diálogo; “se salió del control todo”, aceptó.

¿Ese es el gobierno de Ángel Aguirre, que privilegia la represión y no el diálogo?,  le preguntó un reportero.

“No señor, yo intenté el diálogo, no quisieron, comenzaron ellos a agredirnos primero”, dijo.

El enfrentamiento registrado hoy entre policías y estudiantes que bloqueaban la autopista, y que dejó dos muertos, ha desatado una polémica por el uso de armas de uso de armas de alto poder (AK-47, según varias fuentes) y sobre cuál agencia policiaca y por qué disparó contra los normalistas, quienes al parecer no estaban armados.

El reportero Erick Escobedo, del semanario Trinchera, que fue detenido en Chilpancingo por la policía, mientras cubría la manifestación de normalistas, dijo al salir que había otros 20 detenidos por los disturbios, entre ellos un menor de 12 años.

En estos momentos, reporteros guerrerenses reportan en la red social Twitter, que los estudiantes se repliegan y bloquean el acceso de la autopista Tlapa- Chilpancingo, ubicada al norte de la capital estatal.

Hoy, a las 7 pm, la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (Ceteg) dará una conferencia en apoyo a los estudiantes de la normal de Ayotzinapa, exigiendo la renuncia del gobernador.

El Colectivo contra la Tortura e Impunidad NODHO informa en su sitio web que son tres estudiantes muertos:

El día de hoy, 13 de diciembre, siendo las 12 horas, aproximadamente 300 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, tomaron la caseta de salida de la carretera Chilpancingo-Acapulco, para exigir el cumplimiento a sus peticiones de educación al gobierno del Estado de Guerrero. A las 12:30 se presentaron elementos de la Policía Federal y Policía de la Fuerzas Especiales, los cuales abrieron fuego contra los estudiantes, así como persecución contra ellos golpeándolos y deteniéndolos a varios de ellos. Nos confirmaron a las 12:50 que hay 3 muertos, hay heridos y muchos detenidos.

Pedimos a todas las organizaciones sociales, civiles y de derechos humanos que estén atentas a la situación y a la defensa y denuncia de los hechos que se susciten de este ataque a los estudiantes normalistas.

Las dos víctimas mortales participaban en el bloqueo de la Autopista del Sol a la altura de Chilpancingo, capital de Guerrero, para pedir al gobernador Ángel Aguirre Rivero la reanudación de clases en la Escuela Normal de Ayotzinapa, ubicada en el municipio de Tixtla.

Según el reportero Roberto Ramírez Bravo, jefe de información de La Jornada Guerrero, los normalistas perdieron la vida en su intento de huir de las acciones de los uniformados, quienes dispararon contra los jóvenes con armas AK-47, conocidas como cuernos de chivo. Sus cuerpos quedaron en la carretera.

Otras fuentes confirman que se utilizaron armas AK-47.

Los agentes llegaron al lugar unos diez minutos después de que alrededor de doscientos estudiantes cerraran los dos sentidos de la autopista para lograr una reunión con el gobernador. Los estudiantes pedían la reanudación de clases en su escuela, suspendidas hace varios días por los profesores en demanda de un aumento salarial, y oportunidades de trabajo para ellos.

Un portavoz de la Policía Federal dijo a la agencia Efe que miembros de esa corporación que participan en el operativo “Guerrero Seguro” contra el crimen organizado no están involucrados en el enfrentamiento, y agregó que los que dispararon podrían ser policías municipales.

En declaraciones a Efe, un miembro de la organización no gubernamental Red Guerrerense de Derechos Humanos, Manuel Olivares, reprobó el “asesinato de dos estudiantes, hijos de campesinos, a mansalva”, mientras los narcotraficantes se siguen paseando por las calles del estado de Guerrero.

De acuerdo con La Jornada, la Policía Federal (PF) no intervino en el desalojo de normalistas que bloqueaban la autopista del Sol en las inmediaciones de la ciudad de Chilpancingo, en el que se registraron dos muertos.

Voceros de la dependencia dijeron que en dicho operativo participaron únicamente elementos de las policías estatal y municipal de Guerrero.

Uno de los estudiantes fallecidos, se llamaba Jorge Alexis Martínez Pino. Se dice que hay un estudiante en estado de gravedad por los impactos de bala que recibió. Así lo reportó el periodista Joaquín López Dóriga en su programa de radio. El Ombudsman guerrerense está intentando en este momento que policías ya no busquen a más estudiantes normalistas de Ayotzinapa en las calles de Chilpancingo. Al lugar de los hechos llegaron cuerpos de bomberos, miembros de la Cruz Roja, así como soldados y policías federales, quienes mantienen acordonada la zona.