Washington, 16 jun (EFE).- La secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, condenó hoy “en los términos más fuertes” las violaciones “a gran escala” denunciadas en Libia y la violencia sexual en Oriente Medio y el Norte de África.

Las fuerzas de seguridad fieles al líder libio Muamar el Gadafi y otros grupos en la región “tratan de dividir a la población usando la violencia contra las mujeres y la violación como arma de guerra”, señaló Clinton en un comunicado.

La Corte Penal Internacional está recibiendo evidencias de que las violaciones “se están extendiendo sistemáticamente” en Libia, señaló.

Asimismo, mostró la preocupación de su Gobierno por informes que indican que algunos Gobiernos usan la “violencia sexual” como arma para “intimidar” y “castigar” a los manifestantes que buscan reformas democráticas en Oriente Medio y el Norte de África

“Estados Unidos condena esto en los términos más fuertes posibles”, dijo la secretaria, que indicó que las violaciones, la intimidación, el acoso sexual y los llamados “test de virginidad”, se han sucedido en los países de toda la región.

“Estos actos atroces son violaciones de la dignidad humana y están en contra de las aspiraciones democráticas expresadas valientemente a través de la región”, enfatizó.

Clinton consideró que es una “afrenta” a todos los ciudadanos que “anhelan” vivir en una sociedad libre de violencia con respeto por los derechos humanos básicos, por lo que urgió a todos los Gobiernos a que realicen “inmediatamente” investigaciones “transparentes” sobre estos casos y castiguen a los responsables.

La representante especial del secretario general de la ONU para cuestiones de violencia sexual en conflictos, Margot Wallstrom, señaló la semana pasada que las violaciones “son parte del arsenal que usan las fuerzas de Gadafi”.

La secretaria recordó el caso de Eman al Obeidi, una mujer de 26 años, que el pasado 26 de mayo entró “valientemente” en el hotel en el que se encontraba toda la prensa internacional para denunciar que había sido violada por las fuerzas de seguridad de Gadafi.