Ciudad de México, 22  de mayo (SinEmbargo).– Un centenar de habitantes de Buenavista Tomatlán, Michoacán, cercaron y detuvieron al menos a 24 elementos del Ejército Mexicano en protesta por la detención de cuatro policías comunitarios registrada este día.

Sin embargo, Miguel Ángel Osorio Chong, Secretario de Gobernación, dijo en entrevista radiofónica que no contaba con información de la retención y precisó que las personas sólo dialogan con los militares.

“No están retenidos. Hubo una detención de cuatro de la policía comunitaria. Entonces, se acercó la gente, hubo discusión y están dialogando. Hay un gran respeto por el Ejército Mexicano”, declaró para Radio Fórmula.

Autoridades locales informaron a los medios de la captura de los militares que fueron conducidos por los inconformes a la base comunitaria de ese poblado.

Los habitantes de Buenavista advirtieron que los liberarán hasta que sean entregados los cuatro civiles capturados por elementos federales.

Minutos antes, en conferencia de prensa Osorio Chong presumió mantener un diálogo pacífico con las policías comunitarias en esa entidad.

Incluso el encargado de la política interna del país informó que muy pronto el Ejercito iniciará un programa de desarme en la comunidad, pues la orden es clara: “se les advirtió que nadie estará armado”.

“En el caso de Michoacán la llegada del Ejercito ha causado beneplácito. Las policías comunitarias ya no tienen razón de ser y los estamos invitando participar”, subrayó.

Por la mañana las fuerzas federales detuvieron a los guardias comunitarios porque supuestamente extorsionaron a empleados de la Secretaria de Salud.

De acuerdo con la Agencia Quadratín, tras la denuncia de las personas agraviadas, un grupo de militares dio alcance a un camioneta donde viajaban cuatro personas armadas a las que detuvieron.

Momentos después alrededor de  200 pobladores bloquearon la carretera Apatzingán-Buenavista cerca del kilómetro 232 en protesta de la detención de las personas que –al momento de su captura– se identificaron como guardias comunitarios.

El grupo de inconformes advirtió a las autoridades que de no liberar a los cuatro civiles procederían a quemar vehículos.