Rubén Martín
EU, derrotado en Irán
21/06/2026 - 12:03 am
"La derrota de Trump como Presidente y de Estados Unidos como nación en la guerra contra Irán, marcan aún más su decadencia como potencia hegemónica".

Derrotado. Esta es la palabra que describe el acuerdo al que llegó Estados Unidos con Irán para poner fin a la guerra que el país del norte e Israel iniciaron con la República Islámica el 28 de febrero pasado. Ninguno de los objetivos declarados por el gobierno estadounidense se cumplió en estos casi 100 días de guerra: la sustitución del régimen de los Ayatolas, la destrucción de las capacidades misilísticas de Irán y la destrucción de su capacidad para manejar uranio enriquecido. A cambio, Estados Unidos acordó levantar el bloqueo del Estrecho de Ormuz, levantar las sanciones económicas y permitir la venta del petróleo iraní sin ninguna restricción. Además, el Memorándum de Entendimiento dado a conocer el pasado domingo y firmado por Donald Trump el pasado miércoles en el Palacio de Versalles, Francia, luego de una reunión del G7, establece el compromiso de evitar futuras incursiones bélicas.
Así lo establece el párrafo 2 del Memorándum de Entendimiento: “Estados Unidos de América y la República Islámica de Irán se comprometen a respetar la soberanía y la integridad territorial de cada uno, y a abstenerse de interferir en los asuntos internos del otro”. El párrafo 4 del memorándum, adicionalmente, compromete a Estados Unidos a retirar fuerzas armadas contra Irán en el Medio Oriente: “Estados Unidos se compromete además a retirar sus fuerzas de las proximidades de la República Islámica de Irán en un plazo de 30 días tras el acuerdo definitivo”.
La guerra iniciada por Israel y Estados Unidos contra Irán fue decidida tras una presentación del Primer Ministro israelí Benjamín Netanyahu en Washington el pasado 16 de febrero donde les aseguró que había una ventana de oportunidad para deponer el régimen de los Ayatolas en Irán y deponer al actual gobierno, además de asestar un golpe militar definitivo a la república persa. Pero esto no ocurrió e Irán demostró una capacidad de respuesta superior a la esperada por sus adversarios. Y esto lo consiguió con un despliegue de misiles balísticos y drones más grande de la estimada y con una medida que, aunque fue considerada por los estrategas militares, no se creía que pusiera en práctica: el bloqueo del Estrecho de Ormuz por donde transita una quinta parte del petróleo y gas natural del mundo, y buena parte de los fertilizantes y otros minerales esenciales para la maquinaria económica del mundo.
De ese modo el bloqueo del Estrecho de Ormuz se convirtió en la principal arma tanto económica como militar utilizada por Irán en la pasada guerra. Y de eso son plenamente conscientes en el gobierno de Irán y ya han anticipado que no renunciaran por completo al control del Estrecho.
El acuerdo con Irán al que llegó el gobierno de Donald Trump ha sido criticado dentro y fuera de su país, pues parece conceder al país persa la prerrogativa de gestionar los derechos de tránsito por el Estrecho de Ormuz. En el párrafo 5 del memorándum se establece que: “La República Islámica de Irán entablará un diálogo con el Sultanato de Omán para definir la futura administración y los servicios marítimos en el Estrecho de Ormuz, en colaboración con otros Estados litorales del Golfo Pérsico, de conformidad con el derecho internacional aplicable y los derechos soberanos de los Estados litorales del estrecho de Ormuz”. Este deseo del gobierno de Irán fue una propuesta avalada por los representantes del gobierno de Estados Unidos y firmada por el mismo Donald Trump.
Otro de los puntos más criticados es que se estableció en el acuerdo una impresionante suma para gastos de reconstrucción de Irán. El párrafo 6 del acuerdo establece lo siguiente: “Estados Unidos se compromete, junto con sus socios regionales, a elaborar un plan definitivo y acordado mutuamente, con al menos 300 mil millones de dólares, para la reconstrucción y el desarrollo económico de la República Islámica de Irán”.
Si bien no establece quién y cómo aportarán estos recursos, se acordó que se discutirán en el plazo de 60 próximos en los que se piensa alcanzar un acuerdo definitivo de paz entre ambos países. Además, este mismo párrafo concede otras ventajas económicas a Irán: “Estados Unidos concederá todas las licencias, exenciones y permisos necesarios para las transacciones financieras pertinentes”, según el acuerdo firmado.
El acuerdo con Irán, cuya ratificación se puso en pausa debido a los ataques de Israel al Líbano, ha acarreado innumerables críticas para Trump y su gobierno, quienes cuestionan haber iniciado una guerra con costos multi millonarios, 13 militares muertos y sin ninguno de los objetivos declarados al iniciar los ataques. Incluso los republicanos han criticado este acuerdo. Bill Cassidy, senador republicano por Luisiana, dijo que la guerra con Irán “el peor error de política exterior en décadas”.
Expertos en política exterior iraní como Nicole Grajewski, profesora del Centro de Estudios Internacionales de Sciences Po en Francia, señalaron: “En definitiva, el memorándum parece favorecer a Irán. Teherán consigue avanzar hacia el levantamiento de las sanciones, una vía para la reanudación de las exportaciones de petróleo, acceso a beneficios económicos y una reducción de la presión militar, al tiempo que asume compromisos nucleares relativamente limitados […] si nos basamos únicamente en el memorándum en sí, los beneficios inmediatos y concretos recaen desproporcionadamente sobre Irán”, dijo. Grajewski. (New York Times, 18 junio 2026).
Por su parte el Comité Editorial del New York Times (conformado por un grupo de periodistas de opinión que es independiente de la sala de redacción) publicó un duro editorial titulado “El Presidente Trump perdió esta guerra” en el que sostiene que “Trump cometió un terrible error al iniciar esta guerra. La llevó a cabo de manera imprudente y en desafío abierto a la ley. Estados Unidos sale debilitado —militar, diplomática y económicamente— y pagará un alto precio estratégico en los próximos años”. Recuerdan que, en estos casi cuatro meses de guerra, Trump declaró una “victoria total y completa” y que Irán debía aceptar una “rendición incondicional”, además de amenazar con extinguir toda la civilización persa en una noche. Nada de eso se cumplió por lo que, añadieron en el Comité Edirorial del Times, “si se hace un balance, Irán sale como el ganador estratégico de esta guerra de cuatro meses”, en tanto que “Estados Unidos, por su parte, parece más débil a los ojos del mundo” (New York Times, 16 junio 2026). En definitiva, la derrota de Donald Trump como Presidente y de Estados Unidos como nación en esta guerra contra Irán, marcan aún más su decadencia como potencia hegemónica mundial.
MÁS EN Opinión
Muna D. Buchahin
La Corrupción juega en equipo
""Cuando la corrupción juega mejor que las instituciones, pues tenemos como resultado equipos, partid..."
Jorge Alberto Gudiño Hernández
Caos vial mundialista
""Más allá de los culpables, de esa discusión sobre las causas, los perjudicados nos multiplicamos. Y..."
Alejandro Calvillo
Quién se robó la Copa
""El futbol era y es parte de las comunidades. Un deporte que hoy está secuestrado en sus esferas más..."



