Trump humilla a Vance en público. Mucho. Y el Vicepresidente de EU parece disfrutarlo

19/04/2026 - 12:35 pm

En poco más de un año, el mandatario estadounidense ha acumulado un sinfín de humillaciones hacia el Vicepresidente, quien enfrenta niveles de popularidad muy bajos.

Ciudad de México, 19 de abril (SinEmbargo).– Dana Milbank, columnista del sitio web de noticias NOTUS, cuenta que en un desayuno durante la anterior semana de Pascua, a puerta cerrada en la Casa Blanca, el Presidente Donald Trump decidió entretener a los presentes humillando a su suplente.

Trump exigió al Vicepresidente JD Vance que le informara sobre el estado de las negociaciones de paz con Irán. “¿Cómo van?”, preguntó Trump en un video del evento que la Casa Blanca aparentemente publicó por error en Internet.

—Todo va bien, señor —respondió Vance desde el público. El señor Trump interrumpió el resto de su respuesta.

–¿Cree que eso sucederá? –preguntó Trump, refiriéndose a un final exitoso para la guerra.

—Eh —respondió el Vicepresidente—, se lo explicaremos brevemente.

Entonces Trump lo remató:

–Si no sucede, culparé a JD Vance. Si sucede, me atribuiré todo el mérito.

Dana Milbank, columnista de NOTUS, cuenta que en un desayuno durante la anterior semana de Pascua, Trump decidió entretener a los presentes humillando a Vance.
El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habla con la prensa en el jardín sur de la Casa Blanca en Washington, D.C., Estados Unidos, el 16 de abril de 2026. Foto: Li Yuanqing, Xinhua

Hubo risas.

Dana Milbank se pregunta: ¿Acaso Vance todavía no se da cuenta de que la broma es a costa suya? “Lo interesante no es que siga humillándose, sino que cada vez recibe menos a cambio. A medida que su suerte política se desvanece, su alma se ha convertido en un bien cada vez más preciado”.

La derecha a la que Vance se adhirió ahora parece estar tambaleándose tanto en su país como en el extranjero, dice la autora. La guerra de Irán ha puesto al descubierto una fisura en el movimiento MAGA, alienando a quienes creyeron en la promesa de Trump de “No voy a empezar una guerra” y luego vieron cómo su Presidente bombardeaba Yemen, Somalia, Siria, Nigeria, Irak y Venezuela, al tiempo que amenazaba a Cuba y Groenlandia.

“Las encuestas muestran que la popularidad de Vance es casi tan baja como la de su jefe, que ahora se encuentra en su peor momento durante su mandato. El estatus del Vicepresidente como heredero de Trump en el movimiento MAGA está disminuyendo, según la encuesta informal realizada el mes pasado en la Conferencia de Acción Política Conservadora. El Secretario de Estado, Marco Rubio, subió al 35 por ciento desde el tres por ciento del año pasado, mientras que Vance, aunque aún lidera, retrocedió al 53 por ciento desde el 61 por ciento del año pasado. Así pues, Vance está respondiendo como siempre lo ha hecho cuando la ambición lo llama: humillándose a sí mismo”.

Dana Milbank, columnista de NOTUS, cuenta que en un desayuno durante la anterior semana de Pascua, Trump decidió entretener a los presentes humillando a Vance.
El Vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, habla con los periodistas durante una rueda de prensa en la Casa Blanca en Washington, D.C., Estados Unidos, el 8 de enero de 2026. Foto: Li Yuanqing, Xinhua

Vance fuera de Irán

Donald Trump separó al Vicepresidente JD Vance de principal negociador con Irán este domingo. Pocos creen la versión que dio para hacerlo. Más bien parece otra humillación, como las muchas que ha ejercido en apenas un año y meses contra su segundo al mando.

“Durante una pausa comercial, este domingo, en el programa 'The Weekend' de MSNBC, la presentadora Jacqueline Alemany llamó al Presidente [Trump], quien le dio algunas novedades sobre las próximas conversaciones con Irán. Al reanudarse el programa, el copresentador Jonathan Capehart relató que Trump había dicho que participarían el promotor inmobiliario Steve Witkoff y su yerno Jared Kushner, pero no el Vicepresidente”, cuenta The Daily Beast.

La presentadora agregó que el Presidente le dijo que el Servicio Secreto de Estados Unidos “no tiene tiempo suficiente para preparar todo para que el Vicepresidente vuelva a liderar esas negociaciones, como lo hizo la semana pasada”. La versión no satisfizo ni a los presentadores, ni a las redes sociales.

Dana Milbank, columnista de NOTUS, cuenta que en un desayuno durante la anterior semana de Pascua, Trump decidió entretener a los presentes humillando a Vance.
El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habla durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca en Washington, D.C., Estados Unidos, el 6 de abril de 2026. Foto: Li Yuanqing, Xinhua

“La administración Trump no parece tener muchas reglas, pero una de ellas es que, una vez que el Presidente inicia una disputa, su séquito debe acudir en su apoyo, sin importar lo desacertado que sea el conflicto. Y pocos altos funcionarios están más dispuestos a respaldar al jefe en cada disputa embarazosa que el Vicepresidente Vance, quien recientemente parece haber decidido que él, y no el Papa León XIV, es el verdadero árbitro de la doctrina católica”, dice The Atlantic.

Trump está “personalmente enfadado” con el Papa porque ha criticado duramente la guerra que Estados Unidos ha emprendido contra Irán. Por consiguiente, Trump arremetió contra él en dos ocasiones durante los últimos días. “Vance podría haber visto esto como una valiosa oportunidad para guardar silencio y dejar que la tormenta pasara; a León, naturalmente, no parece importarle demasiado lo que piense Trump. Si el Vicepresidente hubiera permanecido en silencio, Trump podría haber pasado página, y Vance, un converso relativamente reciente al catolicismo, habría podido mantenerse al margen de la disputa entre su Presidente y su líder espiritual”, agrega el texto en la prestigiada revista.

“Pero no. Vance simplemente tenía que alzar la voz. Podría haber seguido el ejemplo de John F. Kennedy o Mario Cuomo, políticos católicos que se cuidaban de señalar que su fe era personal e importante para ellos, pero que en su vida pública debían gobernar como estadounidenses de acuerdo con la Constitución. Vance optó por un enfoque diferente: el Papa, insinuó, no era un católico muy bueno ni muy inteligente”, dice.

Dana Milbank, columnista de NOTUS, cuenta que en un desayuno durante la anterior semana de Pascua, Trump decidió entretener a los presentes humillando a Vance.
El Papa León XIV durante la canonización de Carlo Acutis en la Plaza de San Pedro del Vaticano el 7 de septiembre de 2025, en Roma (Italia). Foto: Stefano Spaziani, Europa Press

Amy Davidson Sorkin dice en The New Yorker que no era la primera vez que Trump humillaba a alguien que le servía. Ni siquiera era la primera vez que Vance “tenía que restarle importancia a una imagen de IA con contenido blasfemo”.

En mayo pasado, cuenta la autora, poco después de la muerte del Papa Francisco, Trump publicó un retrato suyo como un Papa entronizado. En ese momento, Vance dijo: “Por regla general, no me molesta que la gente cuente chistes, pero sí me molesta que la gente inicie guerras estúpidas que matan a miles de mis compatriotas”, un recordatorio de cómo han cambiado los objetivos de la administración. Trump, quien una vez exigió un Premio Nobel de la Paz, inició una guerra innecesaria en Irán, causando daños que un acuerdo no puede reparar.

“La derecha estadounidense también se encuentra en un estado de incertidumbre y controversia. La semana pasada, en un evento en Athens, Georgia, para Turning Point USA, la organización que Charlie Kirk dirigió antes de su asesinato en septiembre pasado, Vance reconoció que ‘este asunto de Irán’ había sido divisivo. Los republicanos que se oponen a la guerra, aún una minoría en su partido, según las encuestas, son un grupo heterogéneo. Algunos lamentan que Trump haya eludido al Congreso. Muchos votantes de clase trabajadora de estados conservadores —a quienes se dirige la imagen populista de derecha de Vance— parecen consternados por el aumento del precio de la gasolina y la negligencia ante los problemas internos”, explica Amy Davidson Sorkin.

Dana Milbank, columnista de NOTUS, cuenta que en un desayuno durante la anterior semana de Pascua, Trump decidió entretener a los presentes humillando a Vance.
El Vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, llega a la base aérea de Nur Khan en Rawalpindi, Pakistán, el 11 de abril de 2026. Foto: Xinhua

En su texto de The New Yorker, la autora dice que a Trump le gusta preguntar a sus colaboradores a quién consideran su sucesor: a Vance o al Secretario de Estado, Marco Rubio.

“Pero si la accidentada trayectoria de Vance sirve de indicación, el panorama republicano podría ampliarse y volverse más extraño, con unas primarias que expondrán al descubierto los resentimientos internos del partido. Aun así, sería un error ver a Vance simplemente como objeto de desprecio o incluso lástima: un devoto abogado, un hombre de ideas que sólo quería paz y tal vez un ascenso. Es el mismo demagogo provocador, oportunista y maleable, que durante la campaña exasperó a Trump con el tema de los inmigrantes que supuestamente comían gatos y perros. No ha abandonado su afinidad por los Viktor Orbán del mundo. Trump nombró recientemente a Vance ‘zar del fraude’, centrándose en los ‘políticos demócratas corruptos’. Está construyendo una red de grandes donantes. Puede que aún sea Presidente”, abunda.

Vance sí tiene un poder notable como Vicepresidente: sólo él puede iniciar el proceso, bajo la Vigésimo Quinta Enmienda, para destituir a un Presidente considerado incapaz de desempeñar sus funciones.

“La idea de que pudiera hacerlo es, por ahora, una fantasía. Pero otro aspecto de su función constitucional es que el Presidente no puede destituirlo. Así que Trump seguirá teniendo a Vance a su disposición, les guste o no”, concluye.

Síguenos en nuestros canales
Redacción/SinEmbargo

Redacción/SinEmbargo

Lo dice el reportero