Rubén Martín

Cherán: resistencia vs la violencia y democracia desde abajo

19/04/2026 - 12:03 am

"Desde que se levantó en abril de 2011 contra la narcopolítica, la comunidad de Cherán comenzó a autogobernarse; sin elecciones y sin partidos políticos".

Cherán: resistencia vs la violencia y democracia desde abajo
Conmemoración por los 14 años de la expulsión del crimen organizado y los talamontes que destruían el bosque y las posibilidades de una vida digna y segura en Cherán. Foto: Juan José Estrada Serafín, Cuartoscuro

Hace quince años, el 15 de abril de 2011, la comunidad indígena de Cherán, ubicada en la meseta Purépecha de Michoacán, dijo basta y se organizó para terminar de tajo con el despojo de sus bienes comunales y la violencia que ejercían en contra del pueblo los grupos de la delincuencia organizada, solapados por el gobierno y los partidos políticos tradicionales. La mañana de ese viernes, las mujeres se organizaron y se enfrentaron a los talamontes que despojaban sus bosques y los obligaron a dejar varios camiones con madera talada ilegalmente.

“Pasaban entre 250 a 300 carros de madera diarios, diarios […] Ellos sembraron el miedo, el terror dentro de la comunidad, porque aquellos que se atrevieron a defender su bosque pues fueron cobardemente asesinados”, recordó José Trinidad Ramírez Tapia durante el acto conmemorativo del 15 aniversario el pasado 15 de abril. El detonante hace quince años fue que estaban talando alrededor de su cuerpo de agua que consideran no sólo importante para reproducir su vida, sino también sagrado: el Jaratin.

Ya antes habían intentado oponerse, pero casi una veintena de comuneros fueron asesinados o desaparecidos. Así que el 15 de abril de 2011 sabían que tenían qué atrincherarse y defenderse de la venganza de los grupos criminales. El levantamiento de las mujeres obligó a toda la comunidad a organizarse.

Lo que hicieron fue establecer guardias a las tres entradas del pueblo y organizar fogatas en cada cuadra de cada uno de los cuatro barrios de la comunidad. La permanencia de las fogatas de los barrios, 189 en total, por semanas completas pasó a convertirse en la estructura de la organización comunitaria, pues en las fogatas no sólo se cuidaban, se abrigaban del frío, cocinaban y se alimentaban, sino que en las conversaciones sobre qué seguía, decidieron su futuro: sacar al gobierno municipal y los partidos políticos del municipio y no participar en las elecciones siguientes.

Desde que se levantaron en abril de 2011 en contra de la narcopolítica que los gobernaba, secuestraba, asesinaba y despojaba, la comunidad indígena de Cherán comenzó a autogobernarse, y lo hace sin elecciones y sin la participación de ningún partido. Lo hacen a través de formas propias de organización y que rompe por completo con el verticalismo que impera en el sistema de democracia liberal. En éste, desde arriba los grupos dirigentes de los partidos monopolizan la representación política, se imponen candidatos y luego se les permite “escoger” a los ciudadanos de entre las propuestas tomadas de antemano dentro de los grupos de poder.

En Cherán el proceso de participación es totalmente inverso: de abajo hacia arriba. Ahora Cherán se gobierna como municipio autónomo, y en lugar de ayuntamiento, se elige a un Consejo de Mayores (Keris), integrado por 12 personas. Para llegar a ser integrante de este consejo o de los otros consejos de Gobierno, se tiene que empezar de abajo: en la fogatas que es como se llama a las estructuras de organización vecinal o barrial que surgieron del levantamiento de 2011. Las propuestas que surgen de las fogatas luego son presentadas ante asambleas de los cuatro barrios que componen Cherán: Kétsikua, Karhákua, Parhikutini y Jurhúkutini, y finalmente presentarse en la Asamblea General.

En Cherán no hay partidos, ni costosas campañas o elecciones, lo que demuestra que existe democracia más allá de la democracia liberal representativa. Los integrantes del Consejo Mayor se eligen en asambleas barriales y en su elección ni siquiera hay papeletas. Se eligen por “respaldo”. Los candidatos se paran en la asamblea y la gente los “vota” formándose detrás del aspirante a consejero; el consejero que tenga más comuneros parados detrás suyo, es el que llega a gobernar. Es como la cola de la democracia desde abajo. El candidato debe cumplir con tres principios purépechas: uno, vivir bien en lo personal, familiar y social; dos, valores éticos comunitarios; y tres, la capacidad de dirigir y organizar (Mario Marlo, Zona Docs, 16 abril 2026).

Junto con la organización en las fogatas, echar al alcalde y los partidos, y gobernarse de manera autónoma, la comunidad de Cherán tomó otra determinación crucial: autocuidarse. Para ello organizaron las rondas comunitarias que desde entonces ha protegido a la comunidad y sus bosques. Se estima que entre 2008 y 2011 el crimen organizado devastó entre diez mil a 20 mil hectáreas de bosque. Ahora el bosque ha sido reforestado y es cuidado y protegido por la ronda comunitaria que se integra voluntariamente por los comuneros.

“La ronda tradicional nace desde mucho antes del sistema de partidos políticos, donde las comunidades indígenas tenían la necesidad de resguardar a su propia comunidad. Son personas voluntarias que lo único que hacen es resguardar el bienestar de sus comuneros”, le dijo a Mario Marlo un integrante activo de las rondas (Mario Marlo, Zona Docs, 16 abril 2026).

El pasado 15 de abril la comunidad de Cherán festejó sus quince años de vivir sin miedo, resguardado por su propia comunidad y, lo más importante, gobernándose así mismos, sin partidos y sin una clase política corrupta que vivía a costa de la comunidad. Como se aprecia, se elige de abajo hacia arriba, en un sentido totalmente inverso al de la democracia liberal. Por fortuna, Cherán no es el único ejemplo de que existen otras democracias que nos permiten no conformarnos con lo que, desde arriba, se quiere vender como la única forma de organizarse políticamente: la democracia liberal representativa. Cherán demuestra que otras formas de gobernarse es posible.

Rubén Martín

Periodista desde 1991. Fundador del diario Siglo 21 de Guadalajara y colaborador de media docena de diarios locales y nacionales. Su columna Antipolítica se publica en el diario El Informador. Conduce... Ver más

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